A propósito amigos fanáticos, mucho cuidado con el apasionante quehacer de nuestro deporte y no repetir el negativo jueguito de niños bravos que exhibieron la semana pasada en el juego de las Águilas y Estrellas Orientales, en la recordada provincia de San Pedro de Macorís, con motivo de una queja por un fallo de árbitros. Fanáticos disgustados tiraron frascos, vasos, y otros al centro del estado. Digo supuestos, porque no creo que fueran simpatizantes de verdad.
Los dominicanos estamos orgullosos de nuestro deporte rey y más cuando somos el país mas rico en talentos del béisbol. Le he rogado a Dios que de verdad hayan sido fanáticos como protesta mal orquestada y no que hayan sido células de las que andan cualquierizando víctimas de aquellos mareos que dan ciertas bebidas prohibidas que pudren el cerebro de nuestros jóvenes relevos.
¡Ay del país que carece de jóvenes inquietos, pero que no conspiren contra el relevante quehacer deportivo! El béisbol, además de fomentar en los jóvenes la salud física y mental, se convierte en estos tiempos en importante salida económica para muchos prospectos.
Quiero felicitar especialmente a nuestros pilares del béisbol dominicano, quienes acaban de sobresalir ganando premios Guantes de Plata en las Grandes Ligas (tanto en la Nacional como en la Americana), donde de los siete latinos premiados habían cinco dominicanos: Vladimir Guerrero, Adrian Beltré, Robinson Canó, José Bautista y Albert Pujols.
También, quiero felicitar a nuestro Bartolo Colón con su triunfal regreso con las Águilas; al novato del año Neftalí Féliz. Felicitar también al gobierno, que ha sido notoriamente estimulador con nuestros deportes.
También, deseo felicitar a nuestros valores relacionados con dicho deporte y a los los artistas Juan Luis Guerra, El Caballo y el legendario Joseíto Mateo, quienes sobresalieron en los premios Grammy en las Vegas.
Son de las cosas por lo que sigo optimista y confiado cada vez más en el futuro, a pesar de las amarguras que me producen ciertas ocurrencias extranjeras y nativas, pero nos estamos blindando por el bien de todos. Vamos a seguir pidiendo ayuda y mayor orientación para nuestros jóvenes, para los necesitados, para nuestra educación y salud, y para Haití, víctima casi de todo y más después del terremoto, los ciclones, las aguas del Artibonito arrastrando basura y enfermedades abandonados del mundo, donde ni siquiera después que prometieron países ayudar a instancias de nuestro país, no han atendido las tragedias que han dejado docenas de cientos de muertos. Por Dios señores de la comunidad y organismos mundiales, ustedes existen, con todo respeto, para este tipo de tragedias. ¿No lo recuerdan?

