JIMANI. La preocupación se apodera de los habitantes de Los Bolos de Postrer Río, por la muerte de varios haitianos con los síntomas de cólera.
Santa Montero, de la Asociación Agropecuaria La Altagracia y del Núcleo de Productores de Café de Independencia, dijo que en menos de ocho días han fallecido en esa comunidad seis haitianos por vómito y diarrea.
Expresó que cuando las autoridades de Salud Pública se trasladaron al lugar a indagar sobre la muerte de cuatro haitianos de una misma familia en días pasados, dijeron que se debió a que ingirieron carne de una vaca que había muerto por sobredosis de medicamentos.
Montero dijo, sin embargo, que antes de que la vaca muriera, ya en Los Bolos habían muchas personas con vómito y diarrea, además otras dos personas que no comieron esa carne, fallecieron días después.
La casa donde murieron los haitianos fue incinerada por las autoridades de Salud y el fiscalizador de Postrer Río y los cadáveres rociados con cloro antes de ser sepultados, informó la dirigente comunitaria.
Dijo que mueve a sospecha que dos médicos pasantes que prestaban servicios en la clínica rural la abandonaran alegando que corrían mucho riesgo al trabajar con las manos peladas.
En la clínica sólo una enfermera permanece allí, alegadamente medicando a los pacientes que acuden allí en busca de asistencia.
Esa enfermera manifestó que en la clínica no hay medicamentos y que la situación se torna aún más difícil los fines de semana, que hay que cerrarla porque ella está libre.
Hay un médico de la clínica de El Guayabal que acude un día a la semana a Los Bolos a ofrecer dos horas de atenciones médicas, pero tampoco ha vuelto, dijo Montero.

