Opinión

Danilo y la inversión

<P>Danilo y la inversión</P>

Hay quienes han dicho que si Dios no vive en este país, por lo menos pernocta en él los fines de semana. Que aquí es donde está el Padre creador del Cielo y la Tierra. No se han equivocado. República Dominicana constituye un verdadero paraíso y presenta todo un mundo de excelentes oportunidades para la inversión en diversos sectores.

Como pocas naciones, el país tiene una ventaja comparativa extraordinaria para comercializar en los mercados de Norteamérica y Centroamérica, ya que es la tercera frontera de Estados Unidos, compartida con Centroamérica y Suramérica, y un formidable punto de encuentro para Europa.

El nuestro es -tal cual señala el célebre economista francés Jacques Attali-  “un país fascinante” cuya  “ubicación geográfica es también única.” 

La República Dominicana ofrece oportunidades de inversión en diversas áreas y a todos los niveles, destacándose los sectores turismo, call centers, realización de software, instrumentos médicos, textiles y confecciones, componentes eléctricos y electrónicos, biotecnología, investigación y desarrollo, productos para la salud, agronegocios, invernaderos, minería, energía renovable y parque cibernético.

Además, de las ventajas comparativas y competitivas, como elementos relevantes para la inversión, el país exhibe una gran estabilidad política y macroeconómica, abundancia de mano de obra altamente calificada, excelente infraestructura de telecomunicaciones, sistema bancario y de seguros altamente desarrollados, ambiente de operación de zonas francas, y del sector manufacturero fuera de este régimen, sin riesgos, bajos los beneficios de las leyes 8-90 y 392-07, incentivos fiscales y financieros atractivos, posición geográfica estratégica y excelente infraestructura de puertos y aeropuertos.

Los avances en materia de clima de negocios han sido de tal magnitud, que ante las mejoras logradas para iniciar un negocio, una reciente investigación del Banco Mundial ubicó a la República Dominicana entre las 10 naciones más reformadoras del mundo.

El Nacional

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