Danilo Medina ha pedido que lo juzguen por los hechos. Desde ahora, dijo, hablaran los hechos. Y decía Lenin, el padre de la revolución proletaria rusa, que no hay nada más testarudo que los hechos.
Las medidas de austeridad anunciadas por el Premier del gobierno de Danilo, me gustaron. Pero al ver algunos nombramientos para hacerlas cumplir me desconcertaron.
Me ocurrió igual con el discurso de toma de posesión, que me pareció esperanzador. Pero los hechos del mismo día me defraudaron por completo. Lo escribí: El discurso lo escribió Danilo, pero los decretos los dictó Leonel.
De igual modo, el Código de Ética lo escribió Danilo, pero el responsable de hacer cumplirlo lo nombró Leonel. (Aun no sé si el gobierno será de Danilo o seguirá siendo de Leonel. Esa vaina debe aclararse pronto)
Todos los gobiernos, desde la muerte de Trujillo hasta nuestros días, han anunciado medidas de austeridad. Pero en la mayoría de los casos, no se cumplen a cabalidad o se abandonan meses después, sin pena y sin gloria.
Juan Bosch, por ejemplo, en1963, tras asumir la presidencia de la República dispuso rebajar los salarios de los altos funcionarios, incluyendo el suyo y suspendió todos los gastos superfluos, entre otras medidas.
Joaquín Balaguer, considerado por Juan Bosch y el PLD como el más corrupto de todos los corruptos porque hizo más de 300 millonarios al amparo del tráfico de influencia, el grado a grado y otras formas de corrupción, también adoptó políticas austeras; redujo o mantuvo el gasto público de manera adecuada. No se endeudó tanto y construyó grandes obras con recursos propios.

