El ex senador George Mitchell, quien anduvo por esos lugares entre 1993 y 2002, inicia una gira por Oriente Medio como enviado de Barack Obama. Se encuentra también en actividad plena, el enviado para Pakistán y Afganistán, Richard C. Holbrooke, estratega del desmembramiento de Yugoeslavia. ¿Se inicia con figuras que tuvieron un rol protagónico en acciones de fuerza y manipulación imperialista durante el gobierno de Bill Clinton la aplicación de una Política del Buen Vecino?
El reconocimiento de que el voto a favor de Barack Obama fue un voto por el cambio y contra la política guerrerista de la Administración Bush, no justifica el infantilismo que manifiestan ciertas figuras y sectores centristas y centroizquierdistas, que creen haber encontrado, al mirar hacia la derecha, un motivo real para sentirse maravillados.
¿De dónde salió este hombre?, exclamó el escritor portugués José Saramago, quien parece no haber encontrado la respuesta en el discurso de juramentación de Obama, a pesar de que más de la mitad de la pieza es dedicada a destacar la grandeza de Estados Unidos y la necesidad de que conserve por los siglos de los siglos su protagonismo en la economía y en la política mundial.
Holbrooke es experto en desmembrar países, y George Mitchell, elaboró el Plan Mitchell, diseño que asumió la Administración Bush para el manejo del conflicto entre Israel y Palestina. Quien los envía en su nombre, Barack Obama, salió entonces del seno del poder estadounidense.
No hace falta remontarse a la Política del Buen Vecino plataforma del gobierno de Franklyn Delano Roossevelt, que se inició en 1932. La crisis que puso en pelitro el sistema había estallado en 1929, durante una administración del Partido Republicano, dirigida por Herbert Clark Hoover.
En 1933 fueron retiradas las tropas que ocupaban Nicaragua y en 1934 las que ocupaban Haití. Claro que los mecanismos de dominación estaban instalados en el continente, y la injerencia y otras manifestaciones de prepotencia imperialista todavía no están en el pasado… Más de 70 años después de la gestión de ese buen vecino.
¿Coincidencia? Los estrategas vieron la necesidad de oxigenar el sistema, ahora con más urgencia que en 1929, pues los componentes de la crisis son más complejos y el elemento político tiene mayor peso.
La prueba de que Obama salió del seno mismo del sistema, la ofrece el mismo Obama, cuando, junto al impenitente guerrerista Joe Biden (partidario de la invasión y de la guerra preventiva), el Vicepresidente, proclamó que había hecho un regalo a los servidores del Departamento de Estado al designar a Hillary Clinton. ¡El equipo Clinton es el regalo, y le dejó incluso la misma envoltura!
Al designar a Holbrooke como enviado para Pakistán y Afganistán, dijo que falta mucho para completar el triunfo sobre el talibán. ¿De dónde salió este hombre portando un anuncio de guerra?
La retirada de Irak y el cierre de la cárcel de Guantánamo (la devolución del territorio ajeno no vino en el paquete de las maravillas, como parecen haber entendido analistas maravillados), son medidas en agenda, no realizaciones, y son, además, anuncios necesarios cuando el poder estadounidense está empantanado en Irak y su programa de aparente lucha contra el terrorismo tiene un alto nivel de rechazo.
Holbrooke es experto en guerra y expansión. ¿Acaso se trata de cambiar el mapa político en la zona que ocupan Pakistán y Afganistán? ¿De dónde saldría este proyecto?
Sobre América Latina, el regalo con apellido Clinton, se pronunció el martes 13 calificando a Evo Morales y a Hugo Chávez como gobernantes que siembran temor y anunciando que Estados Unidos tomaría protagonismo para restar espacio a Chávez. La aseveración de Obama de que Chávez constituye un obstáculo para el progreso en la zona, aunque algunos pretendan minimizarla, deja claro que se trata de fortalecer la injerencia y el dominio imperialista en América Latina.
¿De dónde salió este hombre? De donde haya salido, vino con su equipo de colaboradores y colaboradoras… Con todo esto, se desdibuja la maravilla

