Antes, sobre todo en las provincias, las biografías y la movilidad social de cada quien eran auditadas con precisión por los abuelos: El hijo de doña Patria, la que tenía un negocio en el mercado, se fue a estudiar a la capital y tiene su oficina de abogados, se casó, compró su casita y ya tiene carro después de cinco años de ejercicio a toda prueba.
Demos un vistazo a los nuevos personajes emergentes:
De Pedro no se conoce la edad exacta.
Algunos de sus amigos lo sitúan en 40 años.
Nadie ha podido determinar su trayectoria laboral ni académica.
Le dicen el ingeniero.
Viste impecable.
Su carro es último modelo.
Combina sus gafas, su guillo y su reloj con un anillo que nadie sabe de qué academia procede.
Viaja con frecuencia.
Sus mocasines de fina piel los luce sin media.
Es hombre de depilarse y acude a un centro de masajes, en donde se ofrecen servicios adicionales para descongestionar las tensiones.
Visita los mejores restaurantes.
Algunos dicen que ha conseguido contratas en varios gobiernos, pues se codea con lobbistas de los principales partidos.
Aunque no es buenmozo, es gracioso; habla con desparpajo de todos los temas.
Se afeitó el bigote y le dan un tinte que resalta sus incipientes canas.
Su domicilio es cambiante.
Se le atribuye la cualidad de entretener a viudas con recursos.
No se le conocen hijos, aunque se rumora que tiene una niña con una dama boricua.
Se dice que su especialidad es partir corazones de niñas ricas; aunque en una peña de un exclusivo restaurante se le atribuye una conducta bisexual.
Juega golf y se codea con gente de la banca.
Evita ser fotografiado en las revistas de las crónicas light sabatinas de los diarios.
El rumor dice que le fue suspendida la visa de Estados Unidos por un incidente que nadie ha podido explicar.
Su árbol genealógico es poco conocido. Cuando se pasa de trago se ufana con decir yo vengo de abajo.
Son muchos los que se han quedado esperando su currículum.
Tanto en el Departamento Nacional de Investigaciones (DNI) como en el Buró de Créditos de los bancos han desaparecido de forma extraña tramos importantes de sus últimas operaciones.
Los sabuesos de Impuestos Internos les ha sido difícil ubicarlo pues nuestro personaje se mueve en efectivo y por intermedio de otros.
Es un artífice de las » compañías fantasmas de carpeta»
El auge y tecnificación del narcotráfico, por un lado y, por otro, la movilidad e inmoralidad de ciertas capillas políticas ha sido el caldo de cultivo para el surgimiento de este nuevo liderato.
Querido lector, si usted o su hijo conocen o están cerca de este tipo de personaje, aléjese o de lo contrario puede verse dentro de poco en los tribunales. He dicho.

