En mi último artículo sobre educación les hable de la importancia del método en la formación de profesores y describí cinco ejercicios que permiten que cualquier persona con formación en un área especifica de conocimiento, pueda convertirse en profesor.
Escribí esos artículos, porque aunque he preguntado cual es el método con el que se han entrenado los alfabetizadores nadie me lo ha podido explicar, es posible que se les haya entrenado en los contenidos de las cartillas, pero no ignoro si se les ha formado para partir del conocimiento que ya poseen los alfabetizandos.
Un amigo preguntaba que para que quiere un adulto analfabeto, que se las ha arreglado para sobrevivir, aprender a leer y a escribir. Preguntaba cuales eran los incentivos, además de aprender a escribir el nombre propio.
Escribir el nombre propio es una tarea relativamente fácil, si se utilizan técnicas de preescolar como es de dibujar la letras, cortarlas, aprenderlas una por una, y hacer rompecabezas donde el alfabetizando busca y une las letras de su nombre.
El problema es: una vez escribes tu nombre, y apellido, ¿qué más hay?
En su Pedagogía del Oprimido, Paulo Freire planteaba que la lecto escritura solo importaba si el o la alfabetizando aprendía a nombrar su realidad, a nombrar su mundo, identificar los ejes fundamentales de su vida diaria. Por eso su método siempre empezaba con una discusión sobre la vida de los participantes, su trabajo, sus experiencias, sus ansias, y de esa conversación emergen lo que llamaba temas o palabras generadoras, generadoras de qué? De una conciencia y reflexión sobre el papel de uno en la tierra, en su trabajo, en la comunidad, en la visión de futuro. Un pueblo que no se imagina su futuro, que no identifica su futuro no tiene esperanza.
La lecto escritura, relacionada con los temas generadores, viene en un segundo momento y allí las técnicas son múltiples. Por ejemplo, Paulo decía que las comunidades marginales tenían un problema con el pensamiento abstracto, *recuérdese que era un estudioso de Piaget y sus descubrimientos sobre el desarrollo de la inteligencia, y por lo tanto había que mostrarle el concepto. Por eso para hablar de la circularidad hacia un circulo.
Yo pase un ano y medio hablando de un proyecto integral de desarrollo a comunidades de mujeres campesinas, que repetían como loros lo que yo decía, pero hasta que no cogí una toronja, la dividí en seis partes, a cada una le puse un nombre, la corte, y la volví a rearmar ellas no entendieron que las partes eran parte de un todo y que cuando hablaba de ese todo incluía las partes.
Simple, ¿verdad?, si somos ellos.

