El proyecto La Mansión, en San José de las Matas, debe ser preservado y particularmente definido por todos los santiagueros.
Ideado y ejecutado en uno de los gobiernos del doctor Balaguer, procuraba brindarles la oportunidad de turismo vacacional, particularmente a los pobladores de Santiago.
Las bellezas naturales de SAJONA, y su agradable clima, están a sólo media hora de la ciudad corazón.
El doctor Balaguer se esforzó para que ese proyecto superara con creces el desastre que le hicieron en La Vega y Jarabacoa, en el proyecto conocido con el nombre de la distinguida profesora Ercilia Pepín.
En Jarabacoa construyeron las cabañas tan cerca una de las otras, cual si fuese un barrio urbano, que dicen Balaguer pateó una de éstas el día en que fue inaugurado.
Al menos esa versión corrió entre los vecinos de La Vega y de Jarabacoa.
De ahí que al ordenar la construcción de La Mansión se construyeron cabañas en solares promedio de unos dos mil metros cuadrados.
Jamás se permitió la construcción de verjas, por lo cual se puede observar que se trata de cabañas esparcidas en un gran jardín y bosque.
Ahora se pretende desnaturalizarlo porque el señor Bienvenido Pérez, actual administrador de la Corporación de Hoteles del Estado CORPHOTELS- ha decidido, de seguro sin que el Consejo de Directores lo haya conocido y aprobado, ampliar La Mansión incorporando la modalidad de arrendar solares entre 600 y 900 metros.
La Mansión tiene sin desarrollar más de 12 mil tareas. Cada tarea tiene casi 629 metros cuadrados.
Asumiendo que sean sólo 12 mil tareas, tendrían para desarrollar 7,546,320 metros cuadrados.
Si a esa área se le restase un 15 por ciento para vías de acceso, quedarían 6,414,372 metros cuadrados.
Partiendo de que el promedio entre 600 y 900 metros cuadrados es 750, tendrían la oportunidad de arrendar 8,552 solares.
Y eso sería un desastre mayúsculo.
Conozco del escaso desarrollo institucional en nuestro país. Es difícil respetar el principio de continuidad del Estado, especialmente en lo relativo a respetar los planes que se elaboran y ejecutan. El propio cambio de las personas que ejercen las funciones de dirigir una Secretaría de Estado o una institución, tal como la que ocupa nuestra atención en este escrito, implica, generalmente, visiones distintas o, en el peor de los casos, carece de visión.
Y sucede que en La Mansión, en el cuatrienio pasado, se estaba ejecutando un plan, una idea bien definida, comenzando por respetar el hecho simple de que ese es un parque ecológico.
Se arrendaron el hotel y las cabañas, unas 100 aproximadamente.
El dinero recibido como depósito se empleó en acondicionar las infraestructuras.
Los arrendatarios debían invertir en acondicionar las cabañas, sujeto a que los planes debían ser aprobados según lineamientos específicos de construcción, que incluían hasta el color de la pintura a ser usada en los exteriores.
Vinieron de España dos especialistas en cotos de cacería para evaluar las condiciones en varias zonas de la sierra, a los fines de desarrollar cotos de caza de faisanes y perdices, según las posibilidades. Esto se hizo desde Monción hasta Constanza.
En el caso específico de La Mansión, resultó ser excelente para un coto de cacería de faisanes.
El paso siguiente era hacer los estudios ambientales correspondientes y, si fuera de lugar, como esos técnicos españoles entendían, iniciar su desarrollo elevando, además, el número de cabañas en otras 100, con un área promedio de 2500 metros cuadrados.
Todo eso cambió de la noche a la mañana.
La idea del actual de CORPHOTELS, es la negación de la visión ecologista del presidente Balaguer y creo, porque le conozco bien, de la vocación de preservación de la naturaleza que tiene el presidente Fernández.
Hablé con señor Pérez. Su respuesta fue que no debía meterme en su trabajo. Fue una especie de no te metas que este cargo es mío.
Y en eso último, desgraciadamente, tiene razón.
Lo que olvida es el derecho que me asiste como dominicano a velar por la buena marcha del Patrimonio Nacional.
Así se lo hice saber.
Es también un deber que siento, dado el conocimiento que tengo del tema, por cuanto no en balde pasé ocho años al frente de la política turística del país.
CORPHOTELS tenía, en esos años del 2004 al 2008, un Consejo de Dirección responsable, con visión: en fin, un Consejo que siempre se reunía y tomaba en serio su trabajo. No conozco su situación actual.
El presidente Fernández y su gobierno, que es el mío y el de todos, y en particular, los santiagueros, tenemos una buena oportunidad de demostrar, en este caso, que este país sí tiene dolientes.
