Esta mujer, con aparentes signos de demencia, se ha convertido en la equilibrista de la avenida Las Américas y los elevados de la 27 de Febrero, al caminar diariamente varios kilómetros sobre los muros New Jersey que dividen las vías, sin importar el riesgo para su vida que eso representa. A pesar de que llama la atención de los automovilistas, ninguna autoridad policial o de Salud se ha interesado en ayudarla.

