El ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Bautista Rojas Gómez, afirmó que esa cartera trabaja en diferentes iniciativas que permitan convertir el manejo de los desechos sólidos en una política pública que contribuya a la generación de riquezas para el país.
Dijo que con eso, además de la generación de riquezas, posibilitará contribuir con la salud del pueblo dominicano a través del establecimiento de ambientes saludables.
Hemos venido sosteniendo una serie de actividades en ese sentido con diversas entidades gubernamentales y de la sociedad civil para impulsar el manejo adecuado de los desechos sólidos, dijo.
El funcionario citó el hecho de que Medio Ambiente, la Liga Municipal Dominicana (LMD), la Mancomunidad de los Ayuntamientos del Gran Santo Domingo y la Federación Dominicana de Municipios (Fedomu) tienen instalada la mesa de diálogo para el establecimiento de una política nacional de manejo de los desechos sólidos.
Observó que se impone la necesidad de que se adopten las medidas pertinentes para resolver definitivamente el problema de los desechos sólidos, en vista de que repercutirá significativamente en el mejoramiento de las condiciones de salud de la población y en la calidad de la oferta turística, entre otros aspectos de la vida nacional.
Precisó que la idea radica en instalar alrededor de 12 rellenos sanitarios a nivel nacional, con sus respectivas estaciones de transferencias, a través de los cuales se manejaría la basura que generan los ayuntamientos del país.
Dijo que otro proyecto sería la instalación de una planta para el manejo de los desechos de Santo Domingo Este, que también aportaría 150 megavatios al sistema energético nacional.
Como parte del programa de Saneamiento Ambiental que coordina la Dirección Provincial de Santo Domingo, dirigida por Yvelisse Pérez, se realizó una jornada de limpieza y reforestación del sector La Zurza, donde estuvo presente el coordinador de la Mancomunidad de Municipios del Gran Santo Domingo, Onofre Rojas.
En este sector tenemos un grupo de familias que han formado empresas comunitarias que recolectan los residuos sólidos donde no pueden entrar los camiones recolectores y los llevan a los puntos de transferencia. Esta actividad evita la contaminación de las aguas del río Isabela y les genera ingresos a estas familias, dijo.
