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Desarrollo comunitario

Desarrollo comunitario

Eduardo Álvarez

Más bien, descentralizado. Enfatizando en valores e intereses autóctonos en los que las comunidades directamente favorecidas asumen un rol protagónico en un plan nacional de desarrollo en marcha. Experimentos estimulantes y exitosos en diferentes ciudades del país cuyos efectos multiplicadores se extienden por toda la geografía nacional.

Por varios demarcaciones había que empezar.

Santiago, Puerto Plata, Montecristi, Pedernales y Peravia, para solo citar algunas, son provincias en donde la transformación estructural ha logrado una gran significación económica, reflejada en las diferentes regiones donde inciden. Se trata de una distribución de recursos que permite hacer más justo y efectivo el aparato productivo.

Esto deriva consecuentemente en una regionalización de la economía y, con ello, en un mejor aprovechamiento de recursos locales.

Fórmula muy efectiva a la hora de convocar capitales y mano de obra especializada. Lo cual se traduce en inversiones y múltiples riquezas.

De ahí que el desarrollo local -esto es, provincial y municipal-, esté siendo bien aplicado, encaminado a sustituir el modelo centralista que durante décadas ha constituido a empobrecer a las comunidades del interior a costa de agigantar el casco urbano del Gran Santo Domingo con los graves problemas sociales y económicos que, en las últimas décadas, han resultado en un crecimiento poblacional desordenado, agravados dramáticamente por falta de controles e inseguridad.

En este punto, el compartimento económico que lleva a cabo y promueve el presidente Luis Abinader, invirtiendo e impulsando el desarrollo local, es también un factor determinante para combatir la inseguridad y marginalidad que afecta sobre todo a la Capital.

Los niveles de progresos y avances alcanzados a través de las grandes inversiones provinciales nos motivan a proponer programas regionales de transporte colectivo de carga y pasajeros por la vía terrestre, con rutas de trenes y autobuses.

Para lo cual nos permitimos presentar, primero, una ruta ferroviaria que una a Puerto Plata con Santiago, La Vega, Moca y Salcedo.

Lo mismo, procedería en otro trayecto regional para conectar por tren y autobuses a San Francisco de Macorís, Nagua, Cotuí, Monte Plata y Samaná.

En ese orden, un corredor ferroviario que comunique a las cuatro provincias de la Línea Noroeste, Valverde, Santiago Rodríguez, Montecristi y Dajabón.

Este es, sin embargo, un tema que amerita un tratamiento especial, al que vamos a dedicar una entrega especial.