La comisión coordinadora de la Estrategia Nacional de Desarrollo estimó que una de las ventajas de ese proceso, al igual que ocurrió con el que culminó con la adopción de una nueva Constitución, es que se está discutiendo sin que en el país haya una crisis política.
Además de esto, han acogido la propuesta de los partidos políticos en el sentido de que los principales temas a ser discutidos en este proceso se pospongan para después de las elecciones del 16 de mayo, con el objetivo de que la campaña no contamine el proceso.
La adopción de una estrategia nacional de desarrollo está consignada en la Constitución de la República, con el objetivo de que sus metas sean un compromiso de todos los partidos.
Esto, debido a que, como se trata de un proceso a 20 años, 2010-2030, y la propia Constitución prohibió la reelección presidencial consecutiva, se quiere evitar que un Gobierno ignore o eche a un lado los programas que se venían ejecutando en el período anterior.
Los planteamientos de la comisión fueron externados ayer durante su participación en el almuerzo semanal de los medios de comunicación del Grupo Corripio.
En la actividad participaron el ministro de Economía, Planificación y Desarrollo, Temístocles Montás, y el asesor de esa entidad, Luis Reyes; monseñor Agripino Núñez Collado, presidente del consejo Económico Social e Institucional; Antonio Isa Conde y José del Castillo, miembros de la comisión de Seguimiento a los Acuerdos de la Cumbre por la Unidad Nacional.
Al intervenir en el encuentro, el ingeniero Montás afirmó que todas las propuestas relacionadas con el cambio de política y de modelo económico que han realizado los partidos políticos, organizaciones empresariales y sindicales y entidades de la sociedad civil han sido consolidadas en una matriz que tiene cuatro ejes fundamentales.
Estos son las áreas Institucional, social, económica y medio ambiental.
Precisó que en los pasados dos meses, se entregó la matriz a los partidos políticos, organizaciones empresariales y sindicales, poderes del Estado, universidades, y entidades sociales.
Montás indicó que se tomó la decisión de que sea el Centro Padre Juan Montalvo que coordine los encuentros que se realizarán con las organizaciones comunitarias de base, en barrios, ciudades del interior y comunidades rurales, para obtener sus pareceres sobre la propuesta.
Sobre el particular, Núñez Collado dijo que las discusiones en las universidades han sido y seguirán siendo de mucho valor.
Destacó que existen cerca de 500 mil estudiantes universitarios que deben participar en el debate acerca de cuál país quieren que sea República Dominicana en el 2030, por lo que está estimulando esa participación.
Al ser cuestionado acerca de la viabilidad de una propuesta de tal envergadura, Del Castillo dijo que en el país existen suficientes antecedentes de acuerdos de los diversos sectores, que dieron como resultado la adopción de leyes que hoy día han rendido sus frutos.
Citó la creación del Consejo Nacional de la Magistratura, la ley monetaria y financiera, el código de trabajo, la ley de la seguridad social y la liberalización del comercio.
Reyes e Isa Conde hablaron de lo relacionado con la economía, destacando la necesidad de identificar nichos en los cuales el país es o puede ser competitivo y la adopción de leyes específicas que lo impulsen.
Reyes planteó que dentro de ese proceso no debe obviarse la necesidad que tiene el país de que se generen empleos en el sector formal que permitan a los trabajadores tener acceso a la seguridad social.
Otro tema discutido fue lo relacionado con el rol de la pequeña y mediana empresa.
Con una tónica optimista, los comisionados estimaron que después de largos años haciendo este tipo de planteamiento, en el país se ha presentado una coyuntura adecuada, en medio de una crisis económica mundial, para el diseño de una estrategia nacional de desarrollo en el cual estén comprometidos todos los sectores del país.
Isa Conde destacó al respecto, que si cada uno de esos sectores no hace suyo el proyecto, será otro acuerdo más.
Por ello, destacó la importancia de que todos los sectores nacionales participen en su discusión y asuman como propios el cumplimiento de las metas que allí se adopten.
Metas estrategia serán leyes
Todas las metas que sean adoptadas dentro de la estrategia nacional de desarrollo deberán ser convertidas en leyes, mediante un acuerdo entre los partidos representados en el Congreso Nacional, como una manera de que el cumplimiento de esas metas sea un compromiso de todo el país y sus representantes.

