Opinión

Deudas con las mujeres

Deudas con las mujeres

Susi Pola

El pasado enero, el Centro de Estudios de Género, CEG, Instituto Tecnológico de Santo Domingo, INTEC, puso a circular Deudas Sociales del País con las Mujeres, elaborado por la investigadora Consuelo Cruz, con cifras actualizadas que muestran el estado de situación de las mujeres en el país, un documento de cabecera para quienes hacen discursos en el mes de marzo.

Como dice el documento, “ausencia de abordaje integral de la violencia, desempleo y empleo precario, falta de ingresos dignos, poco reconocimiento social, limitada participación social y política, retrasos en consideración de educación para la igualdad, y en servicios adecuados, eficientes y humanizados en salud, así como de autonomía de las mujeres en la toma de decisiones en diferentes ámbitos, son algunos de los problemas que siguen sin resolución en la agenda de derechos de las mujeres y de género en el desarrollo en la República Dominicana”.

Sobre la pobreza, siendo las mujeres las más pobres, el documento, cita a Antonio Morillo Pérez, al analizar “la pobreza desde el enfoque multidimensional, se estima que el 23.1% de la población vive en esa condición. Desde esta perspectiva multidimensional, la pobreza engloba la negación de opciones, de oportunidades y posibilidades de participar efectivamente en la sociedad, que se expresa en vulneración de derechos, limitaciones en el desarrollo de las capacidades de las personas para alcanzar su máximo potencial y lograr condiciones adecuadas de vida”.

Con menos acceso al trabajo para las mujeres, “persisten brechas importantes en los niveles de participación en el mercado laboral entre hombres y mujeres y en las condiciones de su inserción, y según grupos de edad. Se estima una tasa de participación global menor para las mujeres que en los hombres (49% frente a 76.1% respectivamente), y aún más reducida en la población joven de 15 a 24 años que en la población adulta de igual género, al calcularse una tasa de participación de 54.8% para hombres y 33.4% las mujeres jóvenes. Al 2018, estas brechas en la participación en el mercado laboral se mantienen (77.6% hombres y 50% mujeres), de acuerdo a datos de la CEPAL.

Y una última cita, respecto a la autonomía económica, dice que, “a pesar de que las mujeres en edad de trabajar poseen mayores niveles educativos que los hombres, éstas tienen menor participación en el mercado laboral, lo que repercute no solo en una pérdida de capital humano en la economía, sino también en limitaciones reales en el ejercicio de sus derechos económicos y sociales”.
Entonces, ¿se puede o no hablar de democracia?

El Nacional

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