Ciudad del Vaticano. EFE. El primer ministro italiano, Mario Monti, ha asegurado que nadie puede establecer cuando concluirá la crisis económica y financiera que afecta a Europa y ha pedido una mayor cohesión europea y evitar que el euro pueda transformarse en un factor de desintegración. Monti, en una entrevista a Radio Vaticano difundida hoy, ha defendido al euro al señalar que renunciar a él significaría abandonar a la incertidumbre a los más pobres y débiles y que esta moneda sigue siendo un instrumento de extraordinaria incidencia en la vida de las personas».
Nadie en estos momentos puede establecer cuando concluirá la actual crisis económica y financiera, cada vez más convertida en una crisis social. La crisis es conocida sobre todo por sus consecuencias materiales y es menos conocida, aunque no por ello menos grave, por las pobrezas que ha causado, como son marginación, pérdida de esperanza, disminución de la natalidad y disgregación de la comunidad y de las familias, afirmó Monti. Preguntado si a nivel internacional hay un interés en destruir el euro, el economista italiano manifestó que es necesaria una mayor cohesión europea y es necesario combatir un riesgo grave, que es el que la moneda, uno de los puntos claves de la integración europea, se transforme en un factor de desintegración, de conflicto psicológico».
Pensar que la causa de la crisis sea el euro es no sólo un error económico, sino también un pretexto o, incluso peor, un intento de echar la culpa a Europa de problemas de otro tipo, que implican otras responsabilidades y otros intereses, dijo Monti. El presidente del Gobierno italiano agregó que renunciar al euro significaría abandonar a la incertidumbre a los más débiles y pobres y subrayó que la moneda única sigue siendo un instrumento de extraordinaria incidencia en la vida de las personas. Mario Monti echó mano de la frase del papa Benedicto XVI no huir por miedo de los lobos para afirmar que ante la prolongada tormenta que estamos viviendo (la crisis económica) es necesario cultivar sabia y pacientemente la esperanza». Frente a la crisis, los ciudadanos e instituciones no deben huir como ante los lobos, sino permaneciendo fuertemente unidos, afirmó.

