El ministro de Economía, Planificación y Desarrollo dijo que el proyecto de Estrategia Nacional de Desarrollo que el Presidente Leonel Fernández sometió este domingo al Congreso busca un pacto de toda la sociedad para afrontar los altos niveles de pobreza y desigualdad social visibles en cualquiera de las calles del país.
El ingeniero Temístocles Montás explicó que con esa propuesta a veinte años el gobierno pone en marcha políticas que deben ser generalizadas porque se trata de una inequidad social que, por histórica, no puede ser superada de la noche a la mañana.
Reconoció que una característica del desarrollo en el país como en muchos otros de América Latina es la exclusión social durante el siglo veinte y lo que va del actual.
Lo que hay que valorar es que el gobierno ha reconocido esa exclusión y que hay que cambiarla para que todo el mundo sea incluido en el proceso de desarrollo, mediante las metas y objetivos propuestos en la Estrategia, dijo Montás al ser entrevistado en el programa Propuesta Matinal.
Recordó que debido a que en los últimos seis años de gobierno se registra una tendencia de disminución de la pobreza de manera sostenida, la Estrategia procura crear las condiciones que garanticen la continuación del crecimiento económico los próximos veinte años pero con descenso de la pobreza del actual nivel de 33% a 15% al 2020.
Citó que Chile, con una pobreza en los 90 igual a la nuestra (43%), pero con una tasa de crecimiento en 20 años superior en ocasiones a la nuestra, logró disminuirla al día de hoy a no más de 13%.
Este ejemplo aconseja entender que (en la República Dominicana) será necesario un esfuerzo sostenido que involucre a toda la sociedad, a los fines de dar un salto cualitativo en el ámbito social, comentó Montás.
Nos estamos adelantando a eso, por lo que en la Estrategia Nacional de Desarrollo que el presidente Fernández sometió a la consideración del Congreso estamos planteando la necesidad de un pacto por los recursos, indicó.
Reconoció que es necesario ese pacto por más fondos para invertirlos por ejemplo en servicios de educación, pero también un pacto para conseguirlos, para determinar las fuentes de las cuales serán obtenidos.
Se quejó de que hay sectores que quieren el desarrollo, pero se resisten a asumir los costos que implica alcanzarlo y citó que desde el 2004 a hoy el gobierno ha incrementado el gasto en educación en más de 1.3% del PIB.
Recordó que a la llegada al gobierno en 2004 ese gasto era de 1.3% del PIB y ahora de 2.65% del PIB, a pesar de que la presión tributaria que rondaba en aquella ocasión el 15% del PIB es menor al 13% del PIB en estos momentos.
Dijo que pese a la crisis externa y a que el Estado ahora no recibe los recursos por exportación de ferroníquel, esa caída del gasto global no afectó la educación.

