El nuevo juicio que se ordenó para los exbanqueros Manuel Arturo Pellerano Peña y Juan Felipe Mendoza, está destinado al fracaso o a una declaratoria de extinción de la acción pública, debido a que no habrá parte acusatoria en razón de que el Ministerio Público y el Banco Central desistieron de la acción penal contra ellos.
Pellerano y Mendoza fueron liberados ayer tras el pago de una fianza de 10 millones de pesos a través de una compañía aseguradora, luego de que la Segunda Sala de la Cámara Penal de la Suprema Corte de Justicia anulara la sentencia que los condena por el caso del Banco Nacional de Créditos (Bancrédito).
El caso de Bancrédito con el Banco Central, llamado El Bancrédito grande, fue desestimado por la autoridad monetaria luego de llegar a un acuerdo con la familia Pellerano, con objeto de pagar la asistencia financiera que en su momento el Banco Central otorgó a Bancrédito.
La desestimación se produjo cuando el caso se conocía en primer grado, y tanto el Ministerio Público como el Banco Central desistieron de la persecución penal, por lo que el Segundo Tribunal colegiado de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional emitió un fallo de fecha 22 de noviembre de 2010 absolviendo a Pellerano y Mendoza por dicho caso.
En el segundo caso, denominado como Bancrédito chiquito, ambos fueron sentenciados y enviados a prisión, a pesar de que el Ministerio Público desistió de la acción penal contra ellos, en razón de que los ahorrantes retiraron la querella que habían depositado contra ellos.
Los ahorrantes los acusaban de un fraude por un valor de 5.4 millones de dólares, pero fueron resarcidos y, en tal virtud, retiraron sus querellas, a pesar de lo cual, se prosiguió con el caso y se emitió una sentencia condenatoria, primero de tres años y después de ocho años en apelación.
Ante este último caso, los imputados incoaron un recurso de revisión por ante la Suprema Corte de Justicia, lo que produjo que se ordenara la anulación de dicha sentencia y se ordenara la celebración de un nuevo juicio.
Además, resolutó enviar el caso a la Primera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, para que allí se valore el caso nuevamente.
Los jueces Miriam Germán Brito, presidenta, Alejandro Moscoso Segarra, Frank Soto Sánchez e Hirohíto Reyes admitieron los recursos de revisión interpuestos por Pellerano y Mendoza, contra la sentencia firme y definitiva No. 168-2008, dictada el 11 de septiembre del 2008.

