El género femenino siempre se ha quejado de las dificultades que tiene el sexo opuesto para escuchar. La autora de esta columna, a manera de broma, siempre ha sostenido que el sexo opuesto viene con dos deficiencias estructurales. La primera se relaciona con el oído. Tienden a no escuchar y por lo tanto a desviar su atención, y la otra deficiencia congénita tiene que ver con el lugar donde se ubica su cerebro.
Muchas mujeres han estado convencidas de que los hombres utilizan sólo la mitad del cerebro para escuchar, mientras que ellas emplean el cerebro entero. Ahora, parece ser que esa percepción femenina, léase bien, femenina, no feminista, ha sido avalada por los científicos que han descubierto que los hombres y las mujeres oyen diferente. Michael Phillips, director de la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana, Estados Unidos realizó una investigación mediante resonancia magnética para medir el flujo de la sangre a varios sectores del cerebro y se observó que la actividad de escuchar producía un flujo de sangre hacia el lado izquierdo del cerebro de los hombres y en los lóbulos izquierdo y derecho en el de las mujeres, por lo que afirma que los hombres escuchan con el lado izquierdo del cerebro, mientras las mujeres utilizan ambos lados.
Este método ha servido para realizar otros estudios relacionados con el cerebro. En Inglaterra un equipo de científicos se propuso investigar si el amor hace perder la cabeza.
Conducido por el Departamento de Neurología Cognitiva de la University College London, los investigadores afirman que algunas áreas cognitivas se desactivan en las personas que sienten amor.
Lo extraordinario es que se comprobó que el amor produce un descenso en la actividad de áreas del cerebro que están asociados con los procesos intelectuales, con la memoria y con la atención. Otra región que reduce su actividad es la relacionada con la sensación de miedo. Parecería ser que el amor nos hace valientes.
En fin, ha quedado comprobado que los hombres sólo utilizan el lado izquierdo de su cerebro para escuchar y que el problema empeora si está perdidamente enamorado.
Por lo tanto, si no te escucha, cariño, no te quejes, pudiese estar locamente enamorado.
Pero cuidado, ¿es un consuelo o una pista?

