Opinión

Difícil de creer

Difícil de creer

“Nunca creas nada hasta que haya sido oficialmente negado.”

Lo sucedido en este país va rendir muchos años de estudios y análisis, pero, dudo que por mas certeros y sostenidos que sean adquieran crédito publico. Para investigar un hecho –fortuito o planificado-, lo primero que se debe hacer es formular sus posibles causas. En nuestro caso partimos de 2 hipótesis.

La primera es apostar a la providencia y pensar que pudo ser un desperfecto técnico de ultimo minuto. Que en el calor del momento y con las tensiones se pudo aprovechar para lanzar especulaciones y tratar de capitalizar. Pero, la propia JCE reconoció haber experimentado problemas con los equipos desde la noche anterior, lo cual implicaría una grave negligencia de parte de dicha institución –que en su momento deberán responder-, al permitir aperturar votaciones sin tener total certeza de solución del problema.

La segunda sería el sabotaje. En esta hay dos vertientes dependiendo su orquestación; 1) Oficialismo en complicidad con pleno o autoridades de la JCE y 2) la Oposición en complicidad con empleados también de la JCE.

En caso de que el “gobierno” haya intercedido a través de recursos, planificación y logística (personal entrenado, acceso a equipos, control militar) seria muy fácil de poder determinar el grado de participación. La mano del Estado es muy grande para ocultarse y la complicidad no solo es por acción, también por omisión. Importante recordar esto.
La ultima vertiente tampoco es que le beneficiaria al gobierno, pues, evidenciaría su total incompetencia, ya que la oposición -equipos de Luis y/o Leonel- habrían podido reunirse, planificar, operar y ejecutar una maniobra de esta categoría sin conocimiento de los organismos de inteligencia y seguridad nacional que están para prevenir cualquier tipo de acción desestabilizadora; no para espiar amantes.

En cualquier escenario, nadie va creer una versión oficial. Podrán venir investigadores de la NASA a certificar lo ocurrido y cada quien elegirá –como niño en heladería- su sabor predilecto. Es nuestra naturaleza, un pueblo escéptico desde su nacimiento y con justa razón de serlo.

Lamentablemente el gran perdedor de todo esto es el pueblo dominicano.

El Nacional

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