Los niños y adultos que asistieron a disfrutar del espectáculo teatral Don Lucas y la Princesa realizado los días viernes, sábado y domingo en la sala Carlos Piantini del Teatro Nacional fueron partícipes de un montaje cargado de sensibilidad, colorido, despliegue de creatividad, pero sobre todo, con un mensaje positivo dirigido a manifestar y sentir amor por los animales.
Con esta puesta en escena también celebran los 13 años de la Academia de Ballet Anna Pavlova, bajo la dirección de Anna Karina Cuello.
Don Lucas y la Princesa, se desarrolla en un verde escenario donde una bella princesa que vivía en un castillo muy hermoso, el cual estaba rodeado de muchos animalitos, que a ella no le gustaban, hasta que un día recibió un hechizo dónde todo su mágico y esplendoroso jardín se marchitó y sus árboles y troncos se morían, pero un día un duende la hace entender que ella tenía que amar a los animales que visitaban su jardín, pues ellos querían ser sus amigos.
Don Lucas y la Princesa se ofreció bajo la producción general de Anna Karina Cuello, autora del cuento; escenografía diseñada por Fidel López y Bienvenido Miranda. Contó con la iluminación de Enmanuel Ferry, el vestuario de Adolfina Lluberes y Juan Carlos Tavárez; los tocados de Elsa Pellerano y la utilería de Nicky Montilla.
Es un montaje que debe ser llevado a otros escenarios para que pueda ser visto por todos.
