Todavía no se ha aclarado la muerte por agentes penitenciarios de un recluso que cumplía 30 años en la cárcel modelo de Monte Plata, sindicado como autor intelectual del asesinato del periodista Blas Olivo, cuando se reporta que tres presidiarios acusados de narcotráfico y robo agravado escaparon del recinto preventivo del cuartel de la Policía de Hato Mayor.
Es posible que los reos Juan Ramón de Jesús Martínez, Roberto Paulino Ruiz y Carlos David Mercedes Ortega aprovecharan algún descuido para dejar el limpio, pero nadie lo va a creer.
En lo que todos concuerdan es en que los reclusos fueron ayudados a escapar, tal vez para liquidarlos en un clásico intercambio de disparos. O por alguna otra razón. Por supuesto que no son los primeros que encuentran la manera de cómo huir de una prisión.
El caso es que la huida de los presidiarios empaña mucho la imagen de la Policía de Hato Mayor. Ahora no solo tendrán que aclararse las circunstancias en que fue abatido en la cárcel de Monte Plata el recluso José Manuel Almonte Rodríguez, sino la fuga de los presidiarios.

