MOSCU. AP. Lejos está del gulag de Stalin, pero el principio rector de la colonia penitenciaria rusa -el destino de dos integrantes de la banda de punk Pussy Riot- sigue siendo el mismo: aislar a los presos y desgastarlos por medio de trabajo correctivo»
María Alejina y Nadezhda Tolokonnikova tendrán que aprender pronto las reglas internas de la vida en prisión, sobrevivir a la pésima alimentación y mala atención médica, y al acoso de compañeras que pudieren estar ofendidas por su oración punk» contra el presidente ruso Vladimir Putin o que estén cumpliendo órdenes de presionarlas. Todos conocen la regla: No confiar en nadie, nunca temer y nunca perdonar», dijo Svetlana Bajmina, una abogada que pasó tres años en una colonia penitenciaria. Estás en tierra de nadie. Nadie te ayudará. Tienes que pensar todo lo que digas y hagas para seguir siendo una persona».

