El río Camú, que tiene su nacimiento al noroeste de la reserva científica ébano verde en la parte correspondiente al sector este del municipio de Constanza y que bordea geográficamente el municipio de Jarabacoa, recibiendo cientos de arroyuelos y arroyos de gran intensidad en este último municipio, requiere de mejor suerte para beneficio de todos los munícipes de La Vega. Requiere de las nuevas autoridades municipales dedicación y conocimiento para restaurar tanto el cauce, como las riveras del mismo para que su confluencia con el Yuna sea de mejor cobertura ambiental y máximo aprovechamiento. Por otro lado, se requiere de formación de personal permanente que conozca la realidad del Camú, sus riadas, épocas, momentos, restaurar las riveras para mejorar el cauce y la adecuación rápida de la zona de inundación histórica del cauce para poder salvaguardar las vidas de muchos munícipes que han penetrado debido a la subsistencia y sus secuelas los márgenes establecidos de forma natural por el mismo río. Pero sobre todo se requiere de apoyo a los planes de la alcaldía, no solo de parte del Estado y de la Liga Municipal, si es que al momento de este escrito existe aun, el apoyo de organismos internacionales que comprometiéndose con las autoridades sean donantes de los recursos necesarios para la realización de esta propuesta. La otra cara que debe tomarse en cuenta es que son los afluentes directos del Camú, que según nuestros datos pasan de 45 desde su inicio, tomando en cuenta el aporte en caudal de agua que éstos llevan al río principal. Por otro lado, si tomamos en cuenta los ocasionales que suelen pasar de 75, estos también requerirán una restauración de sus riveras, si no están habitadas como en la norte de Bayacanes, la tierra de las arepas, si además tomamos en consideración el aspecto geomorfológico y la misma estructura de caudal en tiempos de lluvias veremos que la tarea puede tardar unos tres años si se cuenta con el apoyo económico y sobre todo con un personal que quedaría con la capacitación necesaria de por vida y a sus posibles sustitutos cuando así lo ameriten. En cuanto a la biodiversidad, ella tendrá que hacer su trabajo cuando el Camú retome su lugar y sobre todo su limpieza natural en un cauce que convierta a la ciudad de La Vega en lo que ha debido ser por siempre, un modelo ecológico a imitar con tres municipios que son sostén en provisión de aguas para la nación, Constanza, Jarabacoa y Jima, sin contar con poblados intermedio.

