Mujer
El problema no son tus labios sino tus besos
(de tus ojos el color negro).
El problema es (-de tu mirada-) el ensueño/No es la distancia sino el silencio.
El problema, mujer, es esa inapelable tentación que es tu cuerpo.
Por cierto, sería fantástico conocer el color de tu alma/
reinaugurar tu pasión con mis manos/
ser el hijo de un dios, tú la Magdalena
y crucificarnos.
Joaquín Umbrales. Cádiz. (1914-1999)

