La anécdota es de García Márquez, y la misma cuenta el momento en que un oficial del ejército libertador vencido de guerrear para salvar patrias inventadas por el genio del libertador, le preguntó: Ya tenemos la independencia, general, ahora díganos que hacemos con ella.
noche, cuestionado sobre el caso mi dilecto Sabina prefirió cantarnos: Ahora que las floristas me saludan, ahora que me doctoro en lencería, ahora que te desnudo y me desnudas, y, en la estación de las dudas, muere un tren de cercanías…
La pregunta cae como un poema de Lorca para un PLD que hace 20 años era un club de amigos de clase media, reunidos en La Penson alrededor del maestro Bosch.
Pero llegó la muerte de los tres padres del parnaso político, y un joven villajuanesco de buenas formas y buen decir resultó ser mucho más astuto, brillante, pragmático y aterrizado de lo que Temo, Danilo, Euclides, Norge, Jaime David, y cierta burguesía se imaginaban.
Para 1994 y antes, lo del joven profesor era solo quedar bien y 16 años después -electoral y democráticamente- se ha quedado con todo, o con casi todo, lo del Arzobispado tengo que llamar para averiguarlo.
Tal que 16 años después de que aquel partido con más disciplina que votos viera desde las gradas la guerra entre blancos y rojos, justo ahora ese partido tiene en sus manos el país dominicano, y de manera más o menos democrática.
La discusión surgió mientras cantaba el Sabina, y, cruel como siempre, la Martínez Yolanda se negaba a brindarle un traguito más a su hermano desahuciado de verdades inversas servidas con hiel y vinagre, y Pavel no terminaba de ajustarse el sombrero: El Sabina, motivado y jodedor atacó: Ahora que los sentidos sienten sin miedo. Ahora que me despido pero me quedo. Ahora que tocan los ojos, que miran las bocas, que gritan los dedos.
Ahora ¿qué carajos va a hacer este PLD con todo este poder en sus manos, delegado democráticamente por los dominicanos?
Con el poder absoluto se acierta o se yerra absolutamente.
¿Seguirá creyendo este triunfal New PLD que basta el cemento y la PC para hacer avanzar una sociedad donde está desapareciendo la familia, la autoridad, el respeto, la educación doméstica, el amor del bueno? (Dios hizo el amor por hacernos, amor,ay)
Ahí está el país. Y una nueva oportunidad para sembrar de guarderías los barrios pobres, que sobren las canchas del solar, y existan escuelas hasta para poetas, que la impunidad se quede archivada para amantes enfermos de martirio, y que falten yipetas de lujo, ay, que por lo menos los gubernamentales ladrones tengan disimulo.
¡Treinta senadores y subiendo!
¡Ahí está el poder, y lo que es peor, sin oposición!
Porque nada acerca tanto a los votantes hacia el PLD que ver a un PRD más anárquico que un hormiguero pateado, y el Llegó Papá y su sobrino esperando.
Mientras tanto, yo me quedo entre malas compañías a saludar el sol, esperar un avión escuchando al Sabina, haciéndole coros al Te di de Pavel sin sombrero, y prometiendo a mi hermana Yolanda que ya no más, que mi melancolía y yo con el último trago nos vamos.

