Sólo por amor en viernes
Un amigo lector, en crisis sentimental por culpa de un celular que no borra mensajes, según me cuentan, ha escrito una sentida carta de perdón y amor profundo a la dulcinea de su vida en procura de su perdón.
La carta es un manojo de promesas que hace el desahuciado a la señora, con tal de recuperar su amor y volver a disfrutar de sus favores.
Según copia del documento que descansa en nuestros archivos, por recuperar el amor de la señora el entristecido amante promete:
-Llenar los cubitos de hielo de la nevera.
-Cambiar sin dilación el rollo de papel higiénico del baño.
-Levantar la tapa del baño al orinar, y sobre todo apuntar bien. -No lanzar las camisas, franelas y calzoncillos encima de la cama, sino, en un extraño aparato que las esposas llaman hamper.
Promete, además, llevar los trastes del almuerzo al fregadero, aunque sea sábado y esté viendo un partido Barca-Real Madrid.
Vencido pero en lucha verdadera, el señor promete a la doña, (-esta sí es que es fuerte, sacrificio de amantes, esfuerzo de enamorado-) entregar por seis meses el control remoto del televisor. ¡Zafa!
Y más: aprender a encontrar cualquier artículo, libro, CD, que no aparezca en la biblioteca, y hacerlo buscando, en calma, sin virar la casa patas arriba mientras grita.
Además, promete guardar silencio mientras la señora se estaciona. Acompañarla a hacer la compra del supermercado todos los sábados que restan del 2009. Y cómo último esfuerzo y sincera demostración de arrepentimiento, promete combatir su genérica atrofia cerebral recordándose de cada cumpleaños y fecha especial de la pareja, e incluso, de ser necesario, el amigo está dispuesto con terapia de shock cerebral y lobotomía- a aprender a conocer y hasta a usar un aparato grande que, en el medio de la cocina, su mujer siempre llama: Estufa.
Si eso no es amor, que venga Dios y lo vea.
He ahí, la demostración poética y heroica de que todo lo puede el amor, incluso impedir que veamos un Licey VS Águilas, por llevar a la dama a visitar a su santa madre. Buenas tardes

