Lunes sobre El Jaragua en Agosto
A este ritmo y sus alturas, nuestras autoridades terminarán superando a Bosch en la genialidad de sus cuentos, a García Márquez y su realismo mágico, a Borges y sus poemas.
Sólo que, al contrario de Jorge Luis en su poema El amenazado, hoy, a uno no le duele una mujer en todo el cuerpo, ni lo delata el nombre de una mujer, no. Lo que duele y nos delata, mientras se despide la noche, es un país que se desangra.
Genial obra, linda canción, hermoso poema. Ahora resulta que fue desmantelada ya la banda del omnipresente Agosto Figueroa. ¡Y Sanseacabó!
El lunes, las autoridades ofrecerán un briefing en La Fuente del Hotel Jaragua para presentar la obra. Habrá que felicitar a quien seleccionó el local, pues ya es tiempo de que haya cierto respeto para las sedes de las instituciones públicas. El Jaragua está bien, y sus habitaciones, bares, a casi todos nos traen felices recuerdos. ¡Ay, don Radha!
Ahora resulta que el Cristian, este poeta de lo mal hecho, que anduvo por años paseando sus riquezas y cuantiosas propinas por los mejores bares y marinas del país, este envidiado príncipe del fornicio a tríos, que coleccionaba pubis, identidades y carnets oficiales, como uno colecciona servilletas con poemas escritos a la Mariana, este malo ha sido vencido por los buenos y su banda felizmente desmantelada. Pero, demasiadas preguntas quedan sin respuestas, flotando en medio del estercolero que este duque de high class y altares nos ha dejado. ¡Y todo este sainete va a terminar con el apresamiento/sometimiento de unos amigos, una reina erótica, algún guardia en ollas, tres policías en malas, varias señoras buenonas, unos chicos bien en malos pasos, y ya está!
¡Cuánto cinismo e impunidad nos invaden, don Radha! (Vamos a pedir la otra, ombe.)
Cuando pensábamos que tantos videos, carnets, visitas, tríos, amores, serenatas de coca y otros deslices nos conducirían al fondo de las alturas (no es un disparate), nos encontramos con todo lo contrario: Seguiremos en lo mismo. No hay remedio: Lo nuestro es la impunidad, la chercha, el ocultamiento.
Pero por risible que sea la obra, la bruma que envuelve esta comedia no deja de ser trágica.
Menos mal que en el briefings del lunes brindarán café Santo Domingo. Ojalá y Teodoro Hidalgo o Niní envíen un par de cajas de frías.

