Opinión

El Bulevar de la vida

El Bulevar de la vida

De Patria y dignidad

Los datos están ahí. Aunque usted no lo crea, sólo 11 mil ciudadanos haitianos residen en RD con sus documentos en regla.

Los demás, Dios sabrá cuántos, residen irregularmente, esperando que el Estado dominicano, cuando exista, asuma su responsabilidad de dirigir la inexistente política de migración del país.

Mientras tanto, la fusión entre pobres binacionales ya se da hasta en los semáforos, pero el gobierno ni se entera. Es más importante ganar elecciones. Al fin, la historia la escriben los vencedores, aunque finalmente lo hagan en la lengua de Shakespeare o la de Toussaint-Louverture. Digo yo.

El país no sólo aumenta de manera desorbitante su deuda, 252 por ciento en ocho años, sino que además endeudamos nuestro territorio ocupado pacíficamente por nuestros hambrientos vecinos, que ya son los responsables imprescindibles de  todo lo que sea trabajar duro en RD, y si no, intente construir una cisterna en el patio de su casa.

Tan fallido anda nuestro estado en lo que tiene que ver con su responsabilidad ante la patria, que el empobrecido estado haitiano ya nos da clases de aplicación de la ley, como ocurrió la pasada semana con unos ganaderos que sin la debida documentación penetraron a territorio haitiano a recuperar unas reses que les habían sido robadas.

Los muy señores fueron debidamente apresados por violar las leyes de migración del vecino país, y, por suerte, cortésmente, regresados a la parte dominicana, eso sí, sin las vacas que les habían robado. .

¡Ya sí llegamos! Ya hasta el fallido e inexistente Estado haitiano da clases de respeto por sus leyes, clases  de dignidad nacional al moderno y globalizado Estado dominicano.

¡Dónde c… habrá ido a parar la palabra dignidad!

Y mientras las autoridades nos avergüenzan con su dejar hacer y su dejar pasar para seguir y ganar elecciones perdiendo la patria, cada día más dominicanos echan en falta a quien no debieran, lo que me parece un error, pero también una triste realidad….

El Nacional

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