Opinión

El caso Menem

El caso Menem

Carlos Menen ascendió a la presidencia de Argentina el 9 de julio de 1989, y durante su mandato concertó una alianza nacional para reformar la Constitución e instituir la repostulación sucesiva, derecho que fue balanceado con la reducción del período presidencial de 6 a 4 años. El 14 de mayo de 1995, Menem renovó su contrato de inquilinato en la Casa Rosada, obteniendo el 49.94% de los votos emitidos.

Tiempo después, sucumbió a la tentación de seguir arriba y anunció su intención de derogar el impedimento constitucional que pesaba sobre él. Bajó desde Washington William Cohen, entonces secretario de Defensa, quien al término del encuentro sostenido en privado felicitó al ex mandatario por haber fortalecido la democracia argentina.  Menem se limitó a decir que Estados Unidos era “la nación más poderosa de la tierra”, declaración que fue seguida de la dimisión de su interés continuista.

 El 10 de diciembre de 1999, Fernando de la Rúa asumió el mando y la interrogante que  es si Estados Unidos contribuyó a sofocar la ambición reeleccionista de Menem. Cabe recordar que en junio del 2009, Obama expresó tajantemente en la Casa Blanca, en presencia de Álvaro Uribe, que “dos períodos bastan”, y no olvidemos tampoco que el golpe de Estado a Manuel Zelaya, por cuya reposición Estados unidos no movió un dedo, coincidió con su convocatoria a un plebiscito para habilitar la reelección  en Honduras.

Es indudable que el encubierto propósito de la visita de Cohen a Menem, la primera que hiciese a país latinoamericano alguno, era ponerlo al tanto de que EU no respaldaba una tercera reelección, lo que lo movió a deponer  sus pretensiones. Y ahora que los vientos reeleccionistas soplan en nuestro país, cabe recordar que el ex mandatario de Brasil, Lula Da Silva, que llevaba dos períodos y cuya tasa de aceptación superaba el 60%, se cuidó de no repetir el lastimoso papel de Uribe.

El Nacional

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