El presidente de la Junta Central Electoral (JCE) ha señalado que el costo de unas posibles primarias abiertas simultáneas para escoger los candidatos de 26 partidos y tres movimientos, sería de 547 millones 865 mil dólares, lo que sumado a la inversión que se requiere para montar las elecciones generales de 2020, alcanzaría un monto difícil de cubrir por el Gobierno.
Todavía el tribunal de elecciones adeuda a suplidores unos 900 millones de pesos correspondientes al pasado certamen comicial, de un total de dos mil 500 millones, lo que indica que los compromisos financieros no fueron cubiertos en su totalidad a pesar de que esas elecciones no fueron precedidas de primarias abiertas.
En una audiencia ante delegados políticos, el doctor Julio César Castaños Guzmán presentó un panorama aún más difícil para la puesta en vigencia de ese novedoso sistema de escogencia de candidatos con el padrón de la JCE, al compararlo con unas primarias similares celebradas en Argentina en 2017, cuyo costo por ciudadano fue de 65 dólares.
Si ese fuera el costo aproximado por votante en unas eventuales primarias abiertas, simultáneas y obligatorias, el costo de esa experiencia democrática rondaría los 27 mil millones de pesos, muy cercano a lo imposible de cubrir, aun en tiempos de vacas gordas.
El titular de la JCE ha advertido también sobre el factor tiempo, en razón de que las fechas de montaje y celebración de unas primarias serían inamovibles, además de que sería imprescindible la adquisición de tecnología para operar los 16 mil 285 colegios.
No se resta mérito a la propuesta, si es legal, de implantar en República Dominicana el sistema de primarias abiertas, simultáneas y obligatorias y con uso del padrón de votantes de la JCE, pero los proponentes deberían sopesar los planteamientos formulados por el doctor Castaños Guzmán referidos a su viabilidad.
Lo expuesto por el presidente de la JCE ha sido durante una audiencia convocada de manera regular y en atribuciones de ese tribunal de elecciones, por lo que el liderazgo político está compelido a evaluar dicho planteamiento desde una óptica realista, sin prejuicios de naturaleza política.
Se admite que los partidos no han logrado garantizar los derechos de sus afiliados a elegir y ser electos en comicios internos libres y transparentes, por lo que se requiere de algún sistema alterno que haga posible que esas instituciones escojan a sus candidatos a puestos electivos de conformidad con la Constitución de la República.
Lo que ha dicho el doctor Castaños Guzmán representa una verdad del tamaño de una montaña, al señalar la imposibilidad de poder financiar la celebración de primarias abiertas, simultáneas y obligatorias, además de advertir que no habría tiempo para su montaje.

