Articulistas

El desafío de las redes

El desafío de las redes

Namphi Rodríguez

Es un hecho incontrovertido que la potencia de difusión de Internet y su capacidad intrusiva ponen al servicio de las personas, los Estados y las grandes empresas un dossier de información sin precedentes sobre las relaciones sociales y la vida privada de las personas, con consecuencias que no sólo tienen repercusiones en el presente, sino también futuras, por la capacidad de almacenamiento de los soportes digitales.

El Tribunal Constitucional ha sostenido en su sentencia TC/0092/19 que las redes sociales se han convertido en los únicos espacios accesibles para que una masa significativa de ciudadanos exteriorice su pensamiento y recibir informaciones, lo cual ha motivado que el discurso político deje de ser dirigido por el Estado o por los profesionales de la comunicación a través de los medios tradicionales, provocando una deliberación verdaderamente pública,y plural y abierta sobre los asuntos de interés general.

La realidad descrita por el TC ha sido matizada por el filósofo Byung-Chul Han, en su magnífico ensayo “El Enjambre”:
“Hoy ya no somos meros receptores y consumidores pasivos de informaciones, sino emisores y productores activos. Ya no nos basta consumir información pasivamente, sino que queremos producirlas y comunicarlas de manera activa.

Somos consumidores y productores a la vez. Esta doble función incrementa enormemente la cantidad de información. El medio digital no sólo ofrece ventanas para la visión pasiva, sino también puertas a través de las cuales llevamos fuera las informaciones producidas por nosotros mismos. Windows son ventanas con puertas que, sin espacios ni instancias intermedios, comunican con otras ventanas. A través de las ventanas no miramos a un espacio público, sino a otras ventanas. En eso se distinguen los medios digitales de los medios de masas como la radio o la televisión. Medios como blogs, Twitter o Facebook liquidan la mediación de la comunicación, la desmediatizan”.

De su lado, Andrés Boix Palop ha puesto de relieve las distintas tipologías de las nuevas redes: “A nuestros efectos, las redes sociales que más interés suscitan son precisamente las que comparten, frente a esta finalidad esencial de puesta en contacto de unas personas con otras, la vocación de servir como vehículo de expresión y transmisión de ideas y opiniones, en la medida en que plantean más problemas jurídicos en relación a la acotación de los límites expresivos constitucionales”.

La actual perspectiva nos plantea dos desafíos jurídicos al momento de regular la libertad de expresión en Internet y las redes sociales, de manera que debemos saber cómo preservar la democratización del debate público que han generado estos nuevos medios y cómo afrontar la difusión de contenidos que pueden atentar contra los derechos fundamentales de las personas.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación