Finalmente se reunieron el expresidente Hipólito Mejía y el presidente Danilo Medina. Fue una reunión de camaradería, más al estilo de Hipólito que de Danilo. Fue un encuentro público, en el Palacio Nacional, a solicitud del propio líder opositor. Y para evitar conjeturas maliciosas, se hizo acompañar de dos de sus hijos, Ramón Hipólito y Carolina Mejía Gómez, y de figuras connotadas del PRD como Milagros Ortiz Bosch, Andrés Bautista, Orlando Jorge Mera y Geanilda Vásquez, y de Sonia Guzmán, hija de don Antonio Guzmán.
La comisión del PRD legítimo, institucional, no fue al Palacio a negociar cargos, ni a buscar contratas, ni a firmar pactos violando los estatutos. Hipólito es incapaz de hacer tal cosa.
En más de una ocasión, incluso antes del Pacto de las Corbatas Azules, Leonel Fernández trató de negociar con Hipólito Mejía, pero este se negó siempre. (Fui testigo de una de esas ocasiones. Y la respuesta de Hipólito fue contundente: No me presto a vagabunderías, ni hago tratos con sinvergüenzas).
Días antes de las elecciones, Leonel, a pesar de los miles de millones de pesos invertidos en la campaña, trató de producir un acercamiento con Mejía, pero de nuevo lo mandó pal carajo. (Leonel sabía el problema económico que dejaba. Un déficit de 200 mil millones de pesos y una deuda externa superior a los 25 mil millones de dólares. Y era preferible, a sus fines, que fuera Hipólito quién lo enfrentara, no Danilo)
Si Hipólito no es presidente, a pesar de los cientos de miles de millones de pesos invertidos en su contra, de la traición de Miguel Vargas y su grupito (hoy tiene un 6% dentro del PRD), se debe a que no quiso negociar con Leonel impunidad. No quiso ser el cambio seguro para los corruptos. Al contrario, tenía planes de enviarlos a todos a la justicia. Como debe ser.
Pero ese es el pasado. Como digo siempre, se robaron las elecciones, luego han pretendido robarse al PRD para destruirlo utilizando a Miguel Vargas, cosa que no será posible.
El encuentro de Hipólito y Danilo es positivo. Para ambos líderes y para el país. Danilo está reconociendo el liderazgo indiscutible y la fortaleza política de Hipólito que, a pesar de las adversidades ya señaladas, obtuvo el 47 % de los votos. Es decir, el país estuvo dividido en dos. Por otro lado, Hipólito reconoce las buenas intenciones de Medina en sus proyectos agrícolas. Trataron el problema salarial, la ley de partidos y electoral, el enfrentamiento con la Barrick Gold, la defensa de Loma Miranda y de Bahía de las Aguilas, entre otros puntos de interés nacional.

