El gran fracaso de Salud Pública, es mantener por muchos años los índices de mortalidad materna más allá de 150 por cada cien mil mujeres, aún cuando más del 96% de los partos se realizan en instituciones hospitalarias, una referencia negativa de la manera como se dan los servicios de salud aquí.
De acuerdo a la Organización Panamericana de Salud, OPS, «la mortalidad materna representa un grave problema de salud pública, cuyas causas son evitables, además es la máxima expresión de injusticia social, ya son los países de menor desarrollo económico que reportan las cifras más altas y las mujeres pobres las que tienen mayor riesgo de morir por embarazo, parto o puerperio».
Nuestro país se comprometió en 2005, en el cumplimiento de los objetivos del milenio. El objetivo cuatro establece la meta de reducir en dos tercios para 2015, respecto de 1990, la mortalidad entre menores de cinco años, y el quinto, disminuir en tres cuartas partes la mortalidad materna en el mismo plazo, sin que en estos cinco años haya podido honrar el compromiso. Al contrario, en los datos regionales, la República Dominicana mantiene una de las tasas más altas de muerte materna.
El viernes 28 de mayo pasado, se conmemoró el Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer, como cada año desde el V Encuentro Internacional de Mujer y Salud realizado en San José, Costa Rica, en mayo de 1987. Como antecedente, el 28 de mayo de 1984, setenta activistas de América Latina y el Caribe se reunieron en Tenza, Colombia, para participar en la Reunión Regional Mujer y Salud, donde acordaron, crear la Red de Salud de las Mujeres de América Latina y el Caribe, bajo la coordinación de Isis Internacional.
Al terminar el V Encuentro, en Costa Rica, la Red Mundial de Mujeres por los Derechos Reproductivos convocó a una jornada de trabajo donde un numeroso grupo de activistas de América Latina, Asia, África, Europa y Estados Unidos retomó la idea de la Red de Salud y acordó memorar esta fecha, cuyo eje central gira en torno a la mortalidad materna.
Una gran mayoría de las muertes de mujeres en proceso terminal de embarazo o poco después de haber alumbrado, es médicamente prevenible en el mundo desde hace más de 50 años, sin embargo, el poco compromiso del Estado dominicano con los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, determina que un número alarmante mueran por su indiferencia.
Es una fecha oportuna para recordarle al Ministerio de Salud Pública que no ha satisfecho mínimamente las expectativas de las dominicanas en los últimos 5 años.

