Opinión

El inexplicable caso de Aster

El inexplicable caso de Aster

Cuando en un proceso de licitación participan varias entidades, y excepto una, todas valoran la diafanidad  y el apego a las normas jurídicas y contables establecidas, entonces hay que pensar que el ruido de las quejas tiene otra razón. Me refiero a lo que está ocurriendo con el caso de la empresa de cable por televisión Aster, propiedad del quebrado banco Baninter.

De acuerdo a informaciones publicadas en los medios de comunicación por la Comisión de Liquidación Administrativa del Baninter, con la asesoría de las reputadas firmas internacionales Grant Thorton y KPMG, para la adjudicación de la empresa licitada, el procedimiento luce correcto.

De acuerdo al documento de la Comisión de Liquidación, una de las empresas perdedoras, que ahora reclama transparencia, no pudo justificar la documentación presentada ni cumplir con el pliego de exigencia.

También dejó claro que la empresa ganadora, Consorcio Energético Punta Cana-Macao cumplió con los términos de referencia e hizo la oferta económica más alta, unos 27 millones de dólares, mientras las otras competidoras han dejado constancia de su conformidad con el proceso de licitación.

Movidos por el ruido que esto ha generado nos interesamos en profundizar en lo que la prensa ha dejado saber y con asombro descubrí que la empresa reclamante no participó en el concurso porque no presentó uno de los requisitos fundamentales: los estados financieros auditados de los últimos tres años y en adición a esto, la persona que figura como mayor accionista de la empresa no ha reportado nunca declaración de impuestos.

Los que con frecuencia invocan la expresión “todo obra para bien” quizás esperen que ahora el Banco Central de la República, o más propiamente la Comisión de Liquidación Administrativa del Banco Intercontinental explique al país quiénes detentan parte de los bienes del desaparecido Baninter y bajo cuáles condiciones.

Quiénes, sin ser accionistas de Baninter o herederos de Ramón Báez Figueroa se han valido de procedimientos “non sancto” para retener parte de los bienes de la otrora poderosa corporación Baninter.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación