La XXVI Bienal de Artes Visuales ha dado lugar, como debe ser en todo ambiente que se precie de artístico y democrático, a polémicas, dudas, controversias y debates sobre el carácter de un evento de este tipo, sobre los criterios del jurado para aceptar, e incluso premiar, obras de temática gay, para premiar una instalación (tan interesante como la de Charo Oquet, pasando por encima a expresiones plásticas de un valor considerable).
Lo que se ha planteado en los corrillos de los artistas visuales, entre voceros del público asistente, no ha sido poco.
El éxito de la XXVI Bienal es que ha podido montarse con éxito, que el jurado de selección fue cuidadoso y lo suficientemente amplio como para permitir que llegaran a sala sólo las obras con una consistencia estética que facilitara la selección al otro jurado.
No compartimos el criterio de rechazar el premio a la instalación por ser instalación. Ese enfoque es mecanicista. Lo que si preocupa es, por ejemplo, que la escultura haya desparecido como propuesta, pero este hecho no es responsabilidad de los convocantes sino de los escultores.
El premio ganado en justicia por el fotógrafo chileno Orlando Barría, un artista visual que tiene como trabajo ordinario el tomar fotos para la agencia EFE, da cuenta de la creartividad de este artista, sobre todo por la dramática composición al cruzar dos mujeres víctimas del ácido del diablo con dos muñecas sin rostros. Impactante.
Festival de la Montaña
El XVl Festival de Poesía en la Montaña, que se inició en el 2002 en Jarabacoa, por iniciativa de la poeta y gestora cultural Taty Hernández, vuelve a tomar cuerpo. Será iniciado el viernes 26 de agosto y permanecerá como faro de poesía e intercambios, hasta el domingo 28 en el fresco ambiente montañoso,
729
La primera expresión dominicana en el cine de ciencia-ficción tuvo anoche su primera exposición al público que asistió a la premiere de 729, el corto dirigido por Héctor Manuel Valdez, quien en este segundo trabajo breve evidencia una exigente búsqueda de nuevas expresiones en la pantalla criolla. La producción, que no tiene ni un lenguaje ni un lugar específico, lo que le otorga universalidad, representa un paso pionero en la producción del cine.
El equipo técnico estuvo integrado por José Delio Ares García (edición); Serio Marte (diseño de sonido); Carolina Castro Placencia (dirección de vestuario); Tatjna Dulovic (maquillaje); Ángel Carrasco y Alberto Jáquez (efectos especiales) y Fernando Báez hijo (selección de talentos).
Enrique Pina
El periódico The Italian Tribune, de Michigan, comentó la actuación del tenor dominicano en la opera Carmen: En esta escena él [Enrique Pina], junto con la fuerte reacción de Carmen [Leah Dexter], ¡nos llevaron hasta el borde de nuestros asientos de cuan efectivamente fue hecho! Otro momento dramático es la última escena de la opera, donde Carmen encuentra su trágica muerte. Pina es el protegido de Franco Corelli, uno de los más importantes tenores de nuestra era. Al cantar Don José, Pina interpreta uno de los más famosos roles cantados por Corelli y con un estilo que Pina debe a la extraordinaria técnica de Corelli.
UN APUNTE
Eloize
El debut en el país del Circo Eloise estaban sometidas inicialmente a la duda en torno si sería respaldado este nivel de arte, que implica un concepto circense diferente al que se tiene de este tipo de espectáculo, caracterizados por sus clásicos payasos y los números con animales amaestrados y en cautiverio (lo que ha sido fuertemente censurado por las organizaciones de defensa de los animales). Eloize llegaba a Repùblica Dominicana a la principal sala de presentaciones (la Eduardo Brito, del Teatro Nacional). ¿Respondería la gente? ¿Cómo operaría el peso de una taquilla que cuesta par de miles de pesos?.
El resultado ha sido el del respaldo pleno del público en capacidad de ir a este tipo de espectáculo, debido a su calidad, a suconcepto, al juego lúdico de las ideas y las acrobacias. Eloize con Rain representa una expericiencia inolvidable. Ha valido todo el esfuerzo.

