Lo último que necesita el gobierno de Danilo Medina son escándalos. Y este que involucra al ministro de Obras Públicas rebosa la copa. Sancionada por Medio Ambiente, a contrapelo de la ley y de las normas ambientales, una de las empresas de Gonzalo Castillo levanta un muro que impide el acceso y vista a una hermosa playa de Barahona.
A la víspera de la espesa e ignominiosa polvareda que dejan los sobornos de Odebrecht, este que acapara la opinión pública golpea aún más la socavada imagen del Gobierno y el PLD, como resultado de lo anterior. Además de injustificable, ese espantajo representa un nuevo motivo de protesta a fuerzas sociales acreditadas en su creciente lucha contra la corrupción y la impunidad.
La pared daña seriamente el ecosistema del parque Baoruco, cuyo valor y preservación no compite con los intereses particulares del ministro Castillo, uno de los hombres más cercano al presidente Medina. Vista la denuncia, Medio Ambiente procura aplicar sanciones a medias, a los fines de mantener la construcción.
Barahona se opone, a pesar de que promete el rescate de un hotel cerrado durante años. Sus autoridades y la población entienden que para reactivar el establecimiento no es necesario atropellar el medio ambiente, mucho menos cercar la playa.
Los defensores del funcionario buscan detractores ante una violación, un hecho flagrante. Atribuir a El Nacional la autoría de una supuesta “campaña” es tambien una evidente torpeza por más de un motivo: primero, este muro es construido en el lugar equivocado y en el peor momento, aunque a decir verdad nunca habrá un momento adecuado para lo mal hecho. Segundo, Los amigos del Presidente, como la mujer del César, deben no sólo parecer serios, tienen que actuar en consecuencia. Y con amigos como Castillo y el ministro Peralta, Danilo Medina, definitivamente, no necesita enemigos.
No faltan especulaciones, tan risibles como ridículas, sobre el origen de esta y otras denuncias que envuelven al ministro Castillo. Una de ellas menciona sus inocultables aspiraciones presidenciales. Alegan que puede ser el sustituto de Medina, de este no aspirar en el 2020.
Cabe preguntarse si los “armadores” de los ataque son también los constructores del infamante muro y compradores del costosos avión adquirido hace poco por una de las empresas de Castillo.

