BOGOTÁ, Colombia. La mala imagen de Colombia llegó hace unos años a un punto que más de diez aeropuertos del mundo tenían una fila especial para colombianos a fin de examinarlos con lupa en cuanto a sus equipajes e historial. Era, entonces, una angustia, para un colombiano el llegar a cualquier aeropuerto.
Hoy esa imagen ha experimentado notables cambios. Colombia se ha comprometido en destacar sus aspectos positivos, que son muchos y en no pocos casos, escasamente conocidos. Este país, que tuvo que pagar cara, en cuanto a su imagen negativa que le crearon las crónicas internacionales sobre la violencia, el narcotráfico y la guerrilla, tiene valores y sorpresas que asaltan al visitante como bendiciones desconocidas que muestran la calidad sorprendente de un pueblo que se caracteriza por su actitud para el trabajo, su amor por la paz y la solidaridad y consistencia de sus artistas. Figuras como Shakira, con la labor por la educación desde su Fundación Alas; Juanes, con sus compromisos con importantes causas sociales, son una muestra de esa generosidad de los artistas oriundos de esta comunidad. Pero actitudes de solidaridad y entrega de sus artistas no son nuevas ni únicas y no se registran solo entre las figuras del gran escenario.
Cuando las responsables del grupo de periodistas invitados por Proexport y Avianca fueron informados que se había decidido, dentro del programa, incluir una visita al Museo Botero, uno de los periodistas ecuatorianos preguntó cuál era el precio de entrada.
– Nada, es gratis , respondió atentamente la joven colombiana que lo guiaba.
Y al efecto, la entrada para disfrutar de las 123 obras escultóricas y pictóricas de Fernando Botero, considerado uno de los maestros vivos más importantes de las artes plásticas colombianas, es libre. Este fue el deseo del creador cuando en 2000 donó 208 obras, 123 propias y 85 de figuras cruciales de los principales movimientos artísticos de finales del siglo XIX, en una relación que incluye a Corot, Renoir, Bonnard, Dalí, Chagall, Beckmann, Delvaux, Giacometti, Picasso, Miró, Bacon y Moore. El valor de la donación es indefinido e infinito.
Botero es el artista colombiano que más caro vende una de sus obras. Entre las obras expuestas hay piezas cruciales como La Monalisa.
Cambio de imagen
Alejandro Navas Ramírez, durante un encuentro con los periodistas invitados, que incluye a comunicadores de Ecuador y República Dominicana, explicó que para lograr la marca-país, Colombia tuvo que mirarse a sí misma para aglutinar todos los valores positivos de su pueblo. El asesor de turismo vacacional, de la vicepresidencia de turismo de Proexport, indicó que Colombia no pretende impedir que se reconozcan los aspectos de violencia y otros problemas que existen, sino el establecer la realidad integralmente positiva que tiene el colombiano.
Navas Ramírez sostuvo que en una investigación se determinó que lo más apreciado de Colombia eran, en ese orden: la actitud de creatividad, trabajo y hospitalidad del residente local, los recursos naturales, la minería, la actividad industrial y otros aspectos. Por República Dominicana asisten quien suscribe y el fotorreportero y bloguero Reynaldo Brito.
