Ciudad del Vaticano, 7 de Agosto (EFE).- El papa Francisco expresó su preocupación por la violencia en el norte de Irak, que dijo afecta sobre todo a los cristianos, y pidió a la comunidad internacional que garantice la protección de la población y ayude a los desplazados.
La oficina de prensa del Vaticano distribuyó hoy una nota en la que Francisco hace un llamamiento a la comunidad internacional para que ponga fin a “este drama humanitario y proteja a todos los que están siendo amenazados por la violencia”, y que provea de “las ayudas necesarias para todos los desplazados».
Los combatientes del grupo radical Estado Islámico (EI) tomaron hoy el control de zonas de mayoría cristiana ubicadas en la provincia de Nínive, en el norte de Irak, lo que provocó la huida de miles de familias. EFE

