Opinión

El proyecto Guillén

El proyecto Guillén

Fue sacado de circulación el proyecto de ley Guillén -vamos a llamarle así-, eliminando el “impuesto” de un diez por ciento al consumo en hoteles, bares y restaurante. Truncada una excelente propuesta tendente a suprimir una pesada carga fiscal en las espaldas de los consumidores.

Hace varias semanas que el diputado Nelson  Guillén presentó la moción sin que sepamos más nada sobre su acogida o rechazo. Descartada o desestimada, es una idea que pondría fin a una práctica absurda de imponer una propina obligada.

De ser amparada ahora por una ley, la desconocemos. Apenas sabemos que opera desde hace varias décadas, encareciendo los precios en lugares públicos. A los turistas se les hace inexpiable y asombroso tener que pagar un 16% de Itebis más un 10% por el servicio que suponen ya incluidos en los precios de platos y bebidas. Los espanta.

Un 26% es más de la cuarta parte de los precios indicados en el menú. Encima de esto, meseros, parqueados y el resto del personal de servicio espera propinas, adicionales y voluntarias,  de los clientes. No darla te convierte en mal educado e indeseable frente a los empleados del lugar y, muchas veces, ante tus acompañantes.

Las clases medias, otrora habituales en comidas de negocios, en familia y entre amigos, han tenido que reducirlas  o suprimirlas, constreñidos por las demanda primarias, a saber, transporte, combustibles, electricidad, supermercado y colegio.

Visto de esta forma, el tema afecta sobre todo a los restaurantes y hoteles. Aunque, seamos claros, en muchos casos este descuento no llega al personal de servicio.

Como colega y amigo, recomiendo a Nelson Guillén retomar tan necesaria, oportuna y brillante iniciativa. Haría un gran servicio al país y a su partido, el PLD.

El Nacional

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