Si crees que las playas más populares del país comienzan a poblarse de bañistas, sombrillas, sillas, neveras y comerciantes, originando el bullicio típico de la Semana Santa, debes saber que hay un rincón en el nordeste, donde el tiempo parece haberse detenido. Ese lugar es El Saltadero.
El Saltadero es un oasis vertical en Cabrera que promete paz y frescura esta Semana Santa; a pesar de su cercanía con la civilización, logra envolver al visitante en una burbuja de aislamiento y serenidad absoluta que asemeja una selva surrealista, o ecosistema gobernado por la madre naturaleza.
Aquí el ruido de los motores de los vehículos se apaga para dar paso a una sinfonía natural dominada por el canto de aves endémicas, el crujir de las hojas bajo los pies y el sonido producido por las ramas movidas por el viento.

Pero, sobre todo, el susurro constante y relajante de esta caída de agua que se precipita al vacío le impregna a la atmósfera un matiz de “etalonaje” para convertir el entorno en un lugar de ensueño, ofreciendo una experiencia de desconexión profunda entre cascadas, puentes colgantes y el verdor indómito del trópico.
El Saltadero, más que un balneario, es un espacio de convivencia, donde las familias pueden ir acompañadas de niños, siempre y cuando se tomen todas las precauciones necesarias para garantizar la seguridad. Hay que llevar todo lo necesario: sillas, comidas, bebidas y utensilios de primeros auxilios.
Para aprovechar al máximo la experiencia, los expertos sugieren salir temprano para evitar el tráfico, llevar ropa cómoda, calzado adecuado para superficies húmedas, protector solar, repelente de insectos y suficiente hidratación. También se insiste en la importancia de mantener el entorno limpio, al no tirar ni dejar basura.
Cómo llegar
Llegar es muy sencillo y fácil, pero quizás lo más importante es que, aparte de ser gratis, tiene todas las características de un viaje de aventura. Desde Santo Domingo, el recorrido inicia tomando la Autopista del Nordeste (Juan Pablo II) en dirección a Nagua.
Después se continúa hacia Cabrera por la carretera principal. Aunque no hay señalización visible desde la vía que conecta con Río San Juan, solo hay que preguntar a los lugareños o utilizar Google Maps.
Este refugio natural y área protegida está ubicado a menos de 15 minutos del centro urbano de Cabrera. Se llega a través de un corto camino de tierra estable que ofrece una sensación de selva o zona boscosa y de aislamiento total.
Tras arribar a la entrada marcada por un reluciente y claro letrero, los caminantes deben internarse en un sendero breve que conduce a un puente colgante de madera.
Para finalmente llegar, solo hay que cruzar un pequeño puente y bajar unos 84 escalones de concreto con barandas de madera rústica. En el trayecto, la vista anticipa la experiencia de un paisaje vertical no muy común.
Es una cascada blanca que cae en un manto de agua cristalina (añadiendo otro sonido al ya existente en el bosque), rodeada de acantilados y rocas que invitan al baño.
Abajo
Estando al pie de la cascada, el entorno, con la ayuda del sol y las sombras, se presenta como una paleta de colores muy intensos. Las rocas, con tintes únicos, talladas por el transcurrir de los siglos, hechizan a los visitantes, quienes de inmediato se lanzan al agua.
Los visitantes, aparte de refrescarse y pasar un buen momento, además capturan hermosas fotografías, se toman selfis o graban videos con sus celulares, usando la luz filtrada entre las copas de los árboles o el movimiento del agua como un extraño fondo en movimiento.
El Saltadero es un monumento natural con una altura aproximada de 20 metros, constituido como una parte de los tramos del río Sigua y el arroyo Cayo Claro, que confluyen en un mismo lugar para alimentar esta cascada.
Tiene un área protegida con una extensión de 2.5 km² de bosques frondosos de tipo latifoliado, asociados a las citadas corrientes fluviales. Por lo que las riberas de estos cursos de agua conservan el área con una cobertura vegetal importante, que resulta fundamental para mantener los procesos ecológicos que dan lugar a la producción de agua.
El dato
Nombre
El Saltadero es el nombre dado por los locales debido a un grupo de jóvenes que saltan desde la parte más alta de la cascada de forma acrobática, para que los turistas nacionales y extranjeros les den una propina si así lo desean.

