La del 14 de abril del año 2015 pasará a la historia como la noche de las emociones en el arte popular dominicano.
La XXXI entrega del premios Soberano, por parte de la Asociación de Cronistas de Arte de la República Dominicana, con el auspicio de la Cervecería Nacional Dominicana (CND) y el co-auspicio de la telefónica Claro, Banco BHD-León y Jumbo.
El ceremonial, en general, produjo un veredicto justo y su principal galardón escapó de la trampa del populismo para honrar por vez primera a un teatrista, Iván García,y con él, reconocer la fuerza del quehacer escénico criollo.
Los presentadores
Mariasela Alvarez y Cuquín Victoria, pese a un inicio un tanto frío, entraron en calor en el desarrollo del premio y lograron excelentes momentos basados en el desempeño inteligente de sus líneas, la elegancia impactante de esa mujer que hizo siete cambios de vestuario, y las intervenciones de Cuquín, incluyendo un chiste sublimal que no entendió mucha gente sobre “las tres millones” de espectadores que sumó a los 10 de dominicanos conectados por televisión con el premio. (Se refería a los haitianos que residen ilegalmente en RD).
Las ovaciones
René Brea y su equipo produjeron un espectáculo dirigido a la piel emocional del público y la teleaudiencia.
El primer musical (con el que se debió haber abierto sin parlamento alguno) fue el homenane a la trayectoria de Fernando Villalona, quien hizo un popurrí de sus éxitos enmarcado en una rica coreografía y una escenografía de altísimo nivel. La ovación fue definitiva. Muchos de sus coristas estuvieron con él haciendo La Hamaquita, La lluvia no daña mi fiesta, Coco de Agua, Háblame mi vida y otros. Desde ahí se supo que la noche sería significativa.
El segmento para presentar las obras teatrales nominadas, escenificando una escena icónica, fue el primero de los homenajes al teatro: Acorde Final, La Residencia, La Venus de las Pieles, Iremos a Verona y Un tranvía llamado Deseo. Fue uno de los segmentos para no ser olvidados nunca.
La intervención musical de Frank Reyes dio dignidad a la bachata añadiéndole valores de producción escénica. Subió la temperatura emotiva gracias a una penetrante y limpia voz.
La salsa tuvo un momento estelar introducido por el productor internacional Sergio George, en el cual los salseros Pakolé, Sexappeal, Alex Matos, Yiyo Sarante y Chiquito Team Band lograron poner en dignidad e intensidad con la fuerza del ritmo del Caribe y mostrar la calidad de la interpretación dominicana. Fue espectacular.
Soberanos especiales
El segmento dedicado a honrar a las figuras del arte desaparecidas fue el más solemne. Fue iniciado con una canción de José Antonio Rodríguez, el cantautor, se desarrolló con interpretaciones que rememoraban a Lope Balaguer, Yaqui Núñez del Risco, Sonia Silvestre, J. Eduardo Martínez, Poppy Bermúdez, Manolo Quiroz y otras personalidades que se marcharon en 2014.
Vickiana y Olga Lara fueron las figuras de la noche, al ofrecerse un homenaje a sus trayectorias en la voz de jovenes vocalistas y presentarlas juntas en el marco de una producción con criterio sobre el color rojo escarlata de sus dos vestidos, cuyos diseños representaban con exactitud sus dos temperamentos.
Miriam Cruz sacó con orgullo la cara por el merengue hecho desde las mujeres. Fresca, hermosa, dueña de una voz que el país aún no ha apreciado en su valor, la Cruz convocó admiración y lujos interpretativos.
La música cristiana mostró la nueva cristianidad contemporánea con la presencia del grupo Barak, absolutamente impecable e intenso en su línea de rock y Marcos Yaroide con un arreglo especial en la línea pop de su éxito, Todo se lo debo a El, sustentado por un violín tocado con la sensibilidad de Aisha Syed.
Capea lo Urbano fue la reivindicación de ese género juvenil, inicialmente rechazado por Acroarte, por la agresividad e sus letras (muchas de las cuales aun se mantienen y deben ser revisadas) exponiendo a los líderes de esa línea. Los vocalistas fueron:
Un Apunte
Los fallos del ceremonial
– El descuido de ganadores que estaban fuera de sala cuando les llamaron en la entrega previa.
– El mal doblaje de tres de los vocalistas.
– La entradera de gente a la sala cuando ya se había iniciado la gran gala.
– La frialdad inicial de los presentadores.
– El “papaso” de Cuquín Victoria.
– La presión sobre los agradecimientos de los ganadores.
Los ganadores
Gran Soberano: Iván García
Obra de Teatro: La Venus de las Pieles.
Merengue del Año: Dios me tiene a mí lo mío. José Peña Suazo.
Presentadora del Año: Milagros Germán.
Actor del Año: Josué Guerrero.
Orquesta del Año: Miriam Cruz.
Música Religiosa Contemporánea: Barak.
Cantante Lírico: Nathalie Peña Comas.
Revista Semanal de Variedades: Bien de bien.
Orquesta y/o arreglista: Amaury Sánchez.
Programa Infantil: Kankimanía.
Artista clásico destacado en el extranjero: Aisha Syed.
Conjunto Típico: Krisspy.
Coreógrafa: Awilda Polanco.
Teatro Musical: In The heights.
Concierto clásico: Espirituosis
Video clip: Tus besos: Juan Luis Guerra.
Bailarín o bailarina clasica: Pablo Pérez.
Compositor y/autor de letras: Romeo Santos.
Locutor del Año: Laura Castellanos.
Producción escénica: Luisa Fernanda.
Artista y o agrupación destacada en el extranjero: Romeo.
Director teatral: Mario Lebrón.
Programa de Humor: A reir con Miguel y Raymond.
Álbum del Año: Fórmula Vol. 2 Romeo.
Animador de TV: Jochy Santos.
Espectáculo de Humor: Festival del Humor Luisito Martí.
Programa de Investigación: El Informe.
Cantante solista: Pavél Nuñez.
Director de Cine: Pedro Urrutia, de Código Paz.
Comunicador destacado en el extranjero: Tony Dandrades.
Programa Regional de Entretenimiento: Ustedes y Nosotros.

