Un Héctor Acosta tranquilo, sonriente y muy satisfecho, fue el que pudo verse anoche en Hard Rock Café, mientras interpretaba temas suyos y de otros artistas, en los ritmos menos imaginados por el cantante y su público.
Manifestando su agradecimiento a la gente que abarrotó las dos plantas del lugar, El Torito confesó sentirse orgulloso por ver tanto público acompañándolo en lo que llamó un invento. Fue así como inició la noche intercalando temas suyos como Lloraré, Tu primera vez, Yo tengo una novia, Si tú tuvieras y Perdóname la vida, probando cada uno en otro ritmo, lo que le permitió pasearse airoso por la balada, el rock, reggae y hasta la samba.
Temas de otros autores se engalanaron en su voz y además de lucir relajado, cantó al estilo bohemio, sentado en una banqueta, inspirando buenos momentos, interpretando Se me va la voz y Ay corazón. Cada arreglo fue acertado, pero sin duda el que más sorpresa causó fue el contagioso ritmo de la samba, en las letras de la sonada canción Loca conmigo que quedó adaptada a la perfección con la música brasileña.
El esperado tema Me voy (El anillo), sonó en voz del artista a ritmo de balada, y luego repitió en su ritmo tradicional de bachata, disfrutado plenamente en las dos versiones. Para recordar de manera memorable, fue la interpretación de El breve espacio en que no estás casi al final de la noche e iniciando el cierre del concierto, que culminó con la promesa cumplida de cantar temas en sus ritmos conocidos. Así sonó El mujerón que achicó el espacio de Hard Rock, porque los estrechos pasillos fueron llenados por parejas que bailaron para despedir la noche.
Contraparte
El joven Manuel Enrique presentó sus credenciales comocontraparte del concierto, mostrando mucho futuro en interpretaciones acopladas. De su propia autoría cantó Quiero ser y Negociemos el amor, además de Que lloro de Sin Bandera. Esta joven promesa logró en su primera vez, buen desenvolvimiento escénico que conquistó el público.

