Opinión

El Nuevo Diario

El Nuevo Diario

El Nuevo Diario, que festeja hoy sus 32 años, se  erige como uno de los periódicos de más consistencia y conciencia en  el cotidiano desempeño de la prensa en la promoción de la democracia y defensa del Estado de derecho, rol que ha cumplido cabalmente con el padrinazgo del sacrificio y el tutelaje de la ética.

Desbrozando corozos el fraterno matutino se ha ganado la admiración de sus colegas, aprecio de sus lectores y respeto de la sociedad, todos los cuales valoran en su justa dimensión el aporte  que ha hecho en favor de las libertades públicas y del derecho a la libre información durante más de tres décadas.

Ese diario ha  sobrevivido durante su  fructífera existencia a  difíciles entornos  políticos o económicos y superado todo tipo de adversidades sin renunciar a su preclara línea  informativa y editorial basada en  la  administración y difusión de  información veraz y objetiva y  en   aliento a la libre confrontación de las ideas.

El Nuevo Diario ha sido cuna y nido de opiniones confluyentes o divergentes que al expresarse  cabalmente sin ningún tipo de restricción  contribuyen a que la savia del libre pensar ayude a fortalecer  la todavía  débil democracia política.

Hace más de un siglo que el apóstol José Martí refirió el sacrificio que conlleva editar un periódico, referencia que hoy con El Nuevo Diario adquiere mayor notoriedad, porque  resulta tarea  difícil y laboriosa mantener una empresa periodística en un mundo corporativo tan competitivo, en el que muchas veces se compite contra el desenfreno estatal.

La grandeza de ese  diario no está en la modernidad de su rotativa ni en un voluminoso tiraje, sino en  las estrellas  que ha logrado acumular en un continuo ejercicio  asociado  con los principios y  la deontología profesional, sin debilidades ni dobleces ante  cualquier expresión  desconsiderada del poder o el dinero.

Por todo lo antes expuesto,  el diarismo nacional   expresa hoy  regocijo por el cumpleaños de El Nuevo Diario, que  ya se ha ganado -se repite- aprecio, respeto y admiración de todo el  conglomerado, que lo asume como valioso patrimonio de la democracia.

El Nacional participa  de ese júbilo y envía  efusivas felicitaciones al  director de ese diario, licenciado Persio Maldonado, y a todo su personal de redacción, talleres y administración.

El Nacional

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