El escritor José Alcántara Almánzar destacó este miércoles los aportes de los inmigrantes al desarrollo económico, social, cultural y político de República Dominicana.
Al pronunciar el discurso en el acto de homenaje al inmigrante, en la estatua erigida en la intersección de la avenida 27 de Febrero y calle Ortega y Gasset, Alcántara resaltó que durante siglos, españoles, franceses, árabes,ingleses, africanos y otros nutrieron las corrientes migratorias hacia el territorio dominicano y han formado una cultura caribeña singular.
Añadió que una vez proclamada la Independencia nacional la migración se expandió con afluencia de libaneses, sirios, palestinos, chinos, japoneses, alemanes, italianos, cocolos, haitianos y otras nacionalidades, han hecho significativos aportes a la agricultura, el comercio, la gastronomía, las creencias, las costumbres, la política y la dinámica social.
Sostuvo que ya en pleno siglo XXI, las condiciones económicas de muchos países, la guerra civil española, la persecución nazi y la Segunda Guerra Mundial fueron fenómenos que en toda Europa incentivaron la migración de millares de individuos, muchos pertenecientes a la intelectualidad de sus respectivos países, y una vez llegados a tierra dominicana se constituyeron en factor de renovación de la cultura nacional, en las artes y las letras, así como en todos los sectores de la vida interna. Citó el ejemplo del escritor español Vicente Llorens (1906-1979), en su libro Memorias de una emigración: Santo Domingo 1939-1945 (1975), y de Joseph David Eichen, en su libro Sosúa, una colonia Hebrea en la República Dominicana (1981).
Dijo que precisamente por los aportes de los inmigrantes, los dominicanos les rinden merecido homenaje cada año en la referida escultura, instalada el 13 de octubre de 1989, a instancia de la Fundación Corripio, que preside el empresario José Luis Corripio Estrada (Pepín).
Alcántara hizo referencia a expresiones Pepín Corripio, en el sentido de que porque este país está constituido en su totalidad por inmigrantes de los cuatro puntos cardinales, ese crisol de razas es que ha constituido la nacionalidad dominicana.
Al acto asistieron el embajador de España, el cónsul de ese país y el presidente de la Casa de España, señores Diego Bermejo, Manuel Hernández y Francisco de la Cruz, así como el embajador el ministro consejero de la embajada de Taiwám, Isaac Tsai y Domingo Ja.
