La eficacia de un sistema político como el que prevalece en RD, se mide por el poder que tenga de convencer/engatusar/manipular a los electores de que lo que está mal siempre es el gobierno de turno…y que basta con cambiarlo cada cierto tiempo, para que todo mejore- después de todo, el hombre vive de esperanza-, aunque los señales y los datos duros indiquen que lo que está mal- muy mal- es el sistema político que reparte como favores lo que debe garantizar como derechos y libertades, y dispensa alegremente como gracia el incumplimiento reiterado de los deberes y obligaciones…
En esencia, se trata de un continuo ejercicio de gatopardismo…La realidad es que se trata de un sistema maleado y maleante, que reparte muy mal los frutos del supuesto crecimiento, sin transparencia, ni equidad , ni eficiencia, aplastando a personas y empresas ( 98% son Mipymes), con una carga real ( Impuestos, tasas, contribuciones y gasto tributario irracionales; sobrecostos de las concentraciones de monopolicas , oligopolicas y de colusiones; regulaciones absurdas, excesivas e instrusivas; costos ocultos de áreas de economía canalla y de una persistente corrupción sistémica, estructural y cultural ), cada vez más onerosa y contraria a la producción de verdaderas riquezas, así como de un ejercicio auténtico de ciudadanía y de formación de cuerpos intermedios sanos y funcionales…Un sistema que pone en alto riesgo la viabilidad de la nación, como se ve en el actual debate sobre las relaciones dominico/haitianas.
Su “estabilidad” relativa descansa en un esquema atrasado de reparto patrimonialista y clientelista del botín electoral, en ciertas expectativas de alternabilidad, y en no pocas compensaciones bajo la modalidad de subvenciones y subsidios, financiados con deudas crecientes, y no pocos apaños y permisividades de los organismos internacionales… así como también, en las remesas familiares de la diáspora y en la expansión de actividades de lucro fácil y consumo suntuoso…dentro de un contexto de relaciones sociales “líquidas”, como las descritas por Bauman.
Por eso, un Cambio de Verdad… debe hacerse con la Verdad por delante, ya que debe operar en la esfera profunda de los valores, actitudes y creencias… Debemos Cambiar el esquema de Finca con Pasaporte RD de unos pocos Dueños, que empobrece o degrada a la gente de muchas formas, y más aún, compromete la existencia de la Nación.
Debemos ir hacia la afirmación de la República y sus valores fundamentales… con un Proyecto Nacional fuerte e integrador de todos los Dominicanos.
Por: Pelegrin Castillo Seman
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