La preservación del medio ambiente se ha convertido en tema de debate global llamando a la concientización y la adopción de medidas urgentes para preservar nuestro planeta y nuestra propia existencia mediante el uso de energías alternativas.
La dependencia de los hidrocarburos como fuente energética desde el surgimiento de la Revolución Industrial en el siglo XVII y su auge por más de dos siglos han traído daños ambientales con futuras y nefastas consecuencias que nos obligan a incentivar e incrementar el uso de “energías verdes”, más limpias, seguras y económicas.
El Gobierno debe incentivar la producción de energías alternativas
Son llamadas energías alternativas porque se obtienen mediante métodos diferentes a los tradicionales que han sido a través de la quema de combustibles fósiles como el petróleo, carbón, gas natural, etc. Aunque tienen menor rendimiento son mucho menos contaminantes y más amigables al medio ambiente y sus ecosistemas. Las fuentes de energía alternativas aprovechan recursos naturales que la naturaleza puede reponer tales como; La Hidroeléctrica a partir de la energía potencial gravitatoria del agua y que nuestro país consta con 11 presas hidroeléctricas. La Eólica generada a través del viento y que aporta ya más del 4% de nuestra energía.
Solar que almacena la energía de los rayos ultravioleta del sol que es una de nuestras mayores riquezas a la espera de explotar su potencial.
La Mareomotriz que aprovecha los movimientos de las mareas y las corrientes oceánicas aun no implementadas aquí. La Nuclear generada mediante ficción y reacciones controladas utilizada en países desarrollados.
La energía verde es más limpia, segura y económica
La Geotérmica generada del calor natural de las capas profundas del subsuelo de la Tierra, y los Biocombustibles que utilizan desechos orgánicos para generar alcoholes y gasolinas.
El gobierno debe continuar incentivando y fomentando el uso de las energías alternativas, siendo una medida catalizadora el introducir vehículos eléctricos para el transporte público para que las “Energías verdes” sean la sangre nueva del progreso.

