Una protesta extemporanea y oportunista.-
La mañana del pasado miércoles, frente al Palacio Nacional hubo una protesta de los diferentes gremios que inciden en los hospitales públicos, con el presidente del Colegio Médico Dominicano, Waldo Ariel Suero a la cabeza, cosa que era de esperar, para reclamar que el gobierno cumpla con los acuerdo firmados en el 2016 para beneficio de los miembros de las entidades protestantes.
Lo primero que se nos ocurre opinar es que esta protesta es extemporánea porque se trata de exigir que se cumplan con un acuerdo firmado hace 4 años y ante lo cual el colegio médico mantenía una actitud pasiva.
Otro calificativo que le viene como anillo al dedo a esta protesta, que según Suero, seguirá todos los días en las calles del país, es que resulta inoportuna ante la grave pandemia que sufre el mundo y que ha sido desatada por la Aparición de Coronavirus.
Todo apunta a indicar que a nivel mundial todos los países, incluyendo por supuesto al nuestro, experimentarán bajas económicas, habida cuenta de que la actividades comercial e industrial, así como las remesas y el turismo se verán seriamente afectados por esa temible enfermedad que ya está matando y se desconoce en qué podría terminar.
El suspender las labores médicas y de enfermería en los hospitales públicos, exceptos los casos de emergencias, sería una insensatez en momentos en que la capacidad de los mismo puede ser exigida el máximo por la población afectada por el Coronavirus, cosa que esperamos que no ocurra gracias a la Divina Providencia.
Tanto el Presidente Medina como el Secretario de Salud Pública doctor Rafael Sánchez Cárdenas son funcionarios ejemplos de conciliación y favorecen el diálogo con los representativos, el primero de toda la población dominicana y el segundo en lo atinente a sus funciones limitadas al radio de la salubridad pública.
No imaginamos a los médicos responsables, en disposición de abandonar sus puestos de trabajo para salir a las calles a manifestarse en medio de la amenaza de una pandemia que actualmente pesa sobre la población mundial, porque se trataría de una insensatez que la mayoría de la ciudadanía rechazaría vigorosamente, aunque simpatice con el acuerdo laboral del 2016 que el personal hospitalario ha revivido en momentos tan inoportunos.
Por ello nos permitimos pedir encarecidamente a los demandantes al aumento salarial, que puede o no estar justiciado por que la economía dominicana no guste o no sufrirá aunque sea en mínima parte los efecto de la pandemia mundial y el gobierno no tendrá todo el dinero presupuestado para este 2020 sin contar que el mismo Coronavirus podría demandar sumas enormes para su contención.

