JEREZ WHISKY
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Se evitó un palo acechao
Desde que en los albores de su existencia, el hombre dejó de vivir en cuevas y depender de la recolección de lo que le dejaban la caza y la pesca, haciéndose sedentario, surgió la agricultura, inventándose los bohíos y las aldeas, lo que constituyó el embrión de la civilización, por lo cual la siembra surgió como la principal actividad humana, y el cultivo del trigo se hizo una de sus renglones básicos, y surgió el pan como uno de los principales alimentos, por lo que su nombre se constituyó en sinónimo de comida.
Y como entre los hábitos alimenticios del pueblo dominicano, a la hora del desayuno y de la cena se hace obligatorio hablar del pan, sin dejar de reconocer la importancia de los llamados “víveres” esto es de los plátanos, la yuca, el ñame, los guineos verdes, etcetera, el anunciado aumento de un 40% que iban a aplicar de manera inmediata los Medianos y Pequeños Productores de la Harina, esto iba a perjudicar gravemente a los más pobres que anunciaron protestas, pues no estaban dispuestos a quedarse de brazos cruzados.
Por eso iba a constituir un palo acechao el anuncio de los productores del básico alimento, para elevar de cinco a siete pesos el costo de la unidad básica del llamado pan de agua, de manera inmediata, y aprovechando la proximidad de las navidades, por lo cual el dominicano de menores recursos no iba a quedarse de brazos cruzados.
Naturalmente que un gobierno humilde como el del presidente Danilo Medina no iba a permitir un desaguisado semejante en contra de la población desvalida, por sus negativas consecuencias sobre los precios de toda la canasta familiar, y por eso comisionó al ministro Administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta, para que mediara en la situación, cosa que éste hizo de inmediato, logrando que se abandonase la absurda idea.
Los panaderos alegaban que el aplicar el Itbis, a la manteca, la margarina, la levadura y otras materias primas básicas no les dejaba otro camino que incrementar el precio del alimento para evitar pérdidas, por lo cual el ministro Peralta, un hombre que sabe escuchar el corazón del pueblo, dada su sensibilidad humana, les prometió que el Gobierno subsidiará los componentes básicos del pan, ya que la harina de trigo está exenta de dicho impuesto, por lo cual, las aguas volvieron a su nivel anterior.
Incluso el ministro Administrativo prometió a los panaderos que para la temporada navideña el Gobierno les iba a comprar varias decenas de miles de las populares “teleras”, como llamamos los dominicanos a los panes de gran tamaño que se consumen en esa época del año, como una forma de ayudar a la población de menores ingresos, a los que se les regalaría dicho alimento.
Sin dejar de reconocer que el Estado necesita recursos cada vez mayores para todas las obras, así como los aumentos salariales que la población está reclamando, y que estos sólo se logran con más impuestos o nuevos préstamos, impopulares ambos.
Y hasta el próximo domingo, con más Jerez y más Whisky.
