Un ejemplo digno de imitación
Por Jerez Wisky
(katleenh487@gmail.com)
El consejo Nacional de Hombres de Empresas acaba de anunciar que la entidad hará un donativo superior a los 46 millones de pesos como contribución que hará al Gobierno para ayudar a costear con el 20 % del valor de la vacuna contra el coronavirus que azota al mundo y que ha costado más de 1 millón de muertos y alrededor de 46 millones de infectados por el mortal virus que tuvo su origen en China.
Estos casi 47 millones de pesos que donará el CONEP representa la compra de 10 millones de vacunas que hará el Gobierno para inmunizar la gran mayoría del pueblo dominicano que está siendo víctima de esta fatal dolencia lo cual nos hace opinar que otras instituciones con iguales fines y propósitos que la que agrupa a los hombre de empresa se rasquen también los bolsillos por que la erradicación del coronavirus es una obligación de todos los dominicanos ricos o pobres.
En principio se creía que la indicada medicina estaría lista para su uso a finales de este mismo año, pero todos los indicios apuntan en el sentido de que la misma no estará disponible para uso mundial hasta mediado de febrero o marzo del 2021.
Y en lo que llega la hora de disponer de una vacuna contra el coronavirus actividad a la cual están dedicados los más prominentes laboratorios y especialistas médicos de todo el orbe tenemos la ineludible obligación de seguir enfrentando el coronavirus por todos los medios al alcance de los seres humanos por que todos los indicios apuntan en el sentido de que tendremos que aprender a convivir con la mortal dolencia porque al parecer su erradicación total será una quimera.
En nuestro país ya superan los 2 mil trescientos los hombres, mujeres y niños fallecidos mientras nos acercamos rápidamente acerca de 100 mil los infectados, aunque el índice de mortalidad es relativamente bajo pues está por debajo del 3% de los que enferman.
Hay que hacer votos por que los médicos y los laboratorios que día a día trabajan incesantemente en busca de la cura que haga posible el milagro de la erradicación de esa pandemia tenemos que adoptar medidas de higiene y preservación para evitar caer víctimas de la dolencia.
Estas medidas comienzan como ya se está haciendo aquí y en todas partes del mundo por medidas de aislamiento y de higiene que eviten que por descuido caigamos en las garras de este virus que se transmite por el aire a través de la respiración y que nos exige a todos el uso de mascarillas así como el diario aseo en más de una oportunidad de las manos que tocan objetos fuera de nuestros hogares. Y no imitar a los desaprensivos que creen que la mortal dolencia es un juego al cual podemos hacerle o no caso.

