MOCA. Fueron sepultados al mediodía de este martes los restos de Luís Ramón Gómez Ortiz, jefe del Cuerpo de Bomberos y presidente de La Junta Electoral de aquí, quien al caer la tarde de ayer murió de manera accidental, al dispararse una pistola que se le cayó cuando cerraba la puerta de una empresa de su propiedad.
Previo a la sepultura, a media mañana de hoy su cuerpo fue llevado a la sede de los bomberos locales, donde permaneció por alrededor de una hora y se le tributaron los honores de estilo, por su condición de incumbente de esa institución.
Gómez Ortiz fue alcanzado por el disparo en el abdomen, con salida por la espalda, cuando la pistola manipulada que en ese momento llevaba dentro de una pequeña cartera de mano se le cayó.
El hecho se produjo en el momento en que Gómez Ortiz cerraba la puerta de una oficina de corredores de seguros que funciona en el primer nivel de una vivienda localizada en la calle Córdoba esquina Mella, mientras él vivía en la segunda planta de esa propiedad.
Inmediatamente sufrió el percance, Gómez Ortiz fue llevado a un centro médico privado, donde falleció mientras era intervenido quirúrgicamente. Su cuerpo fue velado en la funeraria Corazón de Jesús, de esta ciudad. No obstante, testigos aseguran que el disparo fue accidental y sus familiares admitieron que regularmente él regresaba a su casa con la pistola sobada. La Policía informó que investiga el hecho.

