Conocer una gran ciudad es fácil con el Bus Turístico, independientemente de que en ese país no conozcas a alguien. Este modo de visitar está casi en todas partes del mundo. Es seguro, cómodo y relativamente barato porque te lleva a todos los lugares emblemáticos en los que te puedes quedar el tiempo que quieras sin miedo a perderte. Por lo general el dominicano prefiere viajar solo a los países donde tiene un familiar o amigo y se le va gran parte del tiempo esperando que su anfitrión tenga tiempo para sacarlo a pasear. Es un turismo de dependencia. Otra opción muy típica es viajar con una agencia con una programación del más mínimo minuto en cada lugar. Mucho miedo a lo desconocido. Con el bus turístico se puede aprovechar mucho sin temor Y es que con este estilo de hacer turismo pagas aproximadamente unos 23 euros por 48 horas de servicio a partir del momento que lo comienzas a usar y puedes subir y bajar cuantas veces quieras o simplemente quedarte en el bus mientras escuchas en tu idioma las explicaciones sobre la ciudad, sus lugares, su historia y su arte. Para los que nos atrevemos a hacer un turismo diferente el bus turístico es muy buen aliado. Lo he usado en Roma, Lisboa, Barcelona, Madrid, París, Bruselas. Es mucho más ventajoso que un City Tours donde tienes que someterte a un apretado programa. El bus tiene paradas en los lugares que todo turista quiere conocer y por lo general pasa un bus cada 15 minutos durante todo el día. Solo hay que leer la ruta y horario en español. La primera vez que usé este modo de transporte fue en Barcelona. Me lo recomendó un sobrino que vive allí y me pareció fabuloso. Recuerdo que primero hice el recorrido sin pararme y luego lo repetí deteniéndome. La Sagrada Familia fue mi primera parada y estuve ahí varias horas. En ciudades muy grandes como Roma los buses turísticos se especializan. Hay un bus solo para visitar lugares sacros y a veces una compañía te ofrece el paquete de cambiar de un bus a otro por el mismo precio.

